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Parent Category: Noticias - Category: Negocios

Por Marcelo Fondacaro* 

Actualmente, diversas industrias se apoyan en los avances tecnológicos para satisfacer las necesidades de nuevas generaciones de clientes, que cada vez esperan soluciones más rápidas, sencillas y accesibles. Éste es el caso del sector bancario, donde hoy es posible encontrar productos y servicios disponibles a través de diferentes dispositivos, para adaptarse a los hábitos de consumo e interacción de este perfil de usuarios. 

 

La industria bancaria se encuentra en una constante evolución, pues no sólo debe adaptarse a las expectativas de sus consumidores y facilitar las operaciones, también, resulta vital resguardar la información de sus clientes ante nuevos tipos de fraude, y facilitar la interacción a través de nuevos canales. 

La transición al mundo digital para este sector comenzó en el año 2000, cuando el despegue del Internet despertó la necesidad de abrir posibilidades de operación y formas de conectar con los usuarios en el mundo virtual, dando como resultado el surgimiento de la banca por Internet en la región. Casi una década más tarde, la popularización de los teléfonos celulares daría un nuevo reto en la industria: habilitar puntos de acceso a servicios a través de dispositivos y redes móviles. 

Hoy en día, la banca digital otorga diversos beneficios a los usuarios, desde agilizar procesos, trámites y transacciones, hasta tener acceso directo a cuentas bancarias, perfiles y datos, desde un teléfono celular y con innovadoras opciones de comprobación de identidad. Acudir físicamente al banco no es ya una necesidad, pues los servicios de banca digital permiten realizar operaciones, como acceso a créditos, servicios hipotecarios, uso de billeteras electrónicas y pagos, desde, prácticamente, cualquier parte del mundo. 

Usuarios en movimiento 

En América Latina, existen 121.2 dispositivos de telefonía móvil por cada 100 personas, de acuerdo a cifras del más reciente Reporte de Movilidad de Ericsson. Este nivel de penetración de los teléfonos móviles impacta, desde luego, en la manera en que las personas se comunican, consumen contenido y acceden a servicios. Por esta razón, la movilidad es una característica fundamental a considerar, para incrementar el uso la banca digital. 

Sin embargo, un obstáculo para que esto suceda es la desconfianza, pues los usuarios desconfían de la seguridad que una aplicación móvil puede garantizar a sus datos financieros, a pesar de que la banca móvil es uno de los canales más seguros que existen. 

Innovaciones como la integración de la autenticación biométrica, la cual se vale de la identificación de usuarios a través del registro de huellas dactilares, rasgos faciales o voz, permitirá que más personas perciban, de manera tangible, la protección de sus datos y la libertad de elegir como autenticarse, incrementando así la bancarización y el uso recurrente de los servicios de banda digital. 

Hacia un banco digital 

El constante avance de innovaciones tecnológicas promete que en un futuro la banca sea completamente digital, en un entorno que debe ser confiable y funcional para todos los usuarios, con la seguridad de contar con un servicio libre de fraudes, robos de identidad, y que ofrezca protección de información confidencial. 

La transición digital permitirá que los bancos se conviertan en el centro operativo de servicios que están creciendo exponencialmente en todo el mundo, y marcan el futuro del mercado y las finanzas, como el comercio electrónico y los pagos móviles. Además, nos llevará, a usuarios e instituciones, a una era de personalización completa en los servicios, seguridad total y velocidad de respuesta.

 *Director comercial de VeriTran

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