"Las reformas deben tener injerencia específica en la concentración que existe en estos mercados y que no se ha podido controlar, por lo que es imperioso que se establezcan medidas correctivas a la estructura", señaló la legisladora.
Enfatizó que si bien la reforma no incluirá nombre y apellido de las empresas que tienen poder dominante en el mercado, como Telmex y Telcel, los eventuales cambios a nivel constitucional permitirían establecer obligaciones de desincorporación.
"Es claro que existe una concentración en telecomunicaciones con más de 90 por ciento del mercado en manos de Telmex y 70 por ciento con Telcel, pero este poder dominante también lo vemos en radiodifusión con las empresas de televisión abierta y de paga; es necesario partir los monopolios", argumentó.
Expuso que debido a que el poder dominante de las empresas que proveen servicios de telefonía móvil y fija en el país no se ha sabido controlar, será necesario tomar medidas como las que en 1982 derivaron en la división de AT&T en nueve empresas locales y una de larga distancia.
Para Carpinteyro, en la medida en que logren bajar los altos niveles de concentración que existen en telefonía móvil y fija, Internet, televisión abierta y de paga, así como en la producción y distribución de contenidos, México podrá avanzar hacia un mercado más maduro que ofrezca mejores servicios. Notimex
Ciudad de México.