El investigador Javier Esteinou, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), consideró que esa genera un nuevo cambio en el modelo de comunicación. "Ya está aceptada a nivel constitucional, lo importante ahora será ver el espíritu de la Constitución, qué tanto se va a respetar con las leyes secundarias; es el aspecto que queda pendiente por revisarse".
En su opinión, la reforma tiene aportaciones muy relevantes, como reconocer que los medios tienen que ser de servicio público y no de interés público, el crear un instituto que regule el funcionamiento de las telecomunicaciones y el dar una cobertura universal de Internet.
Además, porque da más transparencia al funcionamiento de la radiodifusión en México, garantiza la existencia de los derechos ciudadanos, como la réplica, la comunicación, así como la información; y un aspecto muy importante es el impulso a los medios públicos, expuso el académico.
Los ciudadanos se beneficiarán en el sentido de que tendrán una reducción de precios, mayor cobertura y mayor ampliación, añadió en el acto efectuado en el campus ciudad de México del Instituto Tecnológico y de Estadios Superiores de Monterrey.
En su oportunidad, María Elena Meneses, coordinadora de la cátedra Sociedad de la Información de esa casa de estudios, opinó que la reforma es un buen principio; "llega muy tarde, porque México está muy rezagado en la materia, pero nunca es demasiado tarde".
"Es una reforma constitucional perfectible, pero que sienta las bases para una competencia en materia de radiodifusión, lo cual será sumamente trascendente para la nación que, hasta ahora, solamente ha tenido el desarrollo cultural a partir de dos televisoras sin mayor competencia".
Por otro lado, indicó, es una ley convergente porque toma en cuenta la radiodifusión y las telecomunicaciones y ganan los ciudadanos, porque "van a tener finalmente un régimen mediático y de telecomunicaciones con mayor competencia y pluralidad".
Por supuesto, indicó, en el plano enunciativo, la sola reforma constitucional suena muy bien, pero ahora hay que esperar las reglamentarias.
A su vez, la investigadora Alma Rosa Alva de la Selva comentó que la reforma tiene avances importantes, pero alertó que es preciso esperar las leyes secundarias para conocer si quedan pendientes por resolver o no.
Entre los avances figuran el acceso universal, el de la inclusión digital, para todos los mexicanos. "Esto significa que a todos se nos tiene que garantizar el acceso a la banda ancha y a Internet", expuso la experta de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Indicó que a incluso a nivel internacional se trata de una postura de avanzada, aunque reconoció que hay muchos países que lo tienen desde hace mucho tiempo. "Este punto exige pormenorizarse, detallarse y desarrollarlo en las leyes secundarias para hacerlo efectivo".
Hacerlo realidad, abundó, precisa inversiones de alto nivel y alfabetización digital, porque hablar de acceso digital no sólo implica recursos tecnológicos suficientes, sino también instrumentales, cognoscitivos, de habilidades y de capacidades de todo ciudadano para participar en la sociedad de la información.
En tanto, Juan Carlos Olmedo, director de Estudios Culturales del campus anfitrión, mencionó que las reformas en telecomunicaciones son un tópico fundamental para el desarrollo futuro del país.
La reforma tiene dicha condición no sólo en el área de las telecomunicaciones, sino todo lo que éstas impactan: a los grandes medios masivos de comunicación y a cada uno de los ciudadanos.
Recordó que la ley anterior era de la década de los 60 y dijo que adecuarla era indispensable para ponerse al día, ya que "hace 50 años ni siquiera se pensaba en televisión por cable, redes digitales, telecomunicaciones" y ahora se pretende normar temas como el asunto del acceso y la posibilidad de competencia. Notimex
Ciudad de México.