Costa Rica tuvo un enfoque muy pragmático: el reconocimiento de que las tarjetas de identificación son inspeccionadas en el 99% de las veces por gente y no por máquinas, razón por la cual su tarjeta para trabajadores extranjeros fue diseñada para ser autenticada con precisión y facilidad utilizando medios mayormente visuales.
Esto ilustra una respuesta a un reto universal. En los viajes internacionales, el funcionario de inmigración de un país está obligado a hacer un juicio sobre la base de un documento expedido por otro país, sobre el cual él no tiene jurisdicción. Y con los avances tecnológicos en fotocopias, escaneo e impresión, se han vuelto fáciles de falsificar los documentos internacionales de viaje o alterar documentos auténticos para hacerlos utilizables por una persona distinta a la cual se le emitieron originalmente.
En este sentido, los gobiernos y otros emisores de documentos de identidad y viaje son dignos de felicitaciones por la introducción de tecnologías biométricas en dichos documentos, lo cual aporta una mejora a la seguridad en general.
Credenciales basadas en tecnologías biométricas:
¿Una alteración en la ecuación?
El motivo de los documentos de viaje y de identidad consiste en verificar la identidad y ciudadanía del portador. La autenticidad de estos documentos es sumamente importante ya que se utilizan para obtener un beneficio significativo o un derecho, por ejemplo, el ingreso a un país, el abordaje de un avión, obtener otras formas de identificación o para tener derechos a prestaciones sociales o puestos de trabajo. Antes de que las tecnologías biométricas se introdujeran se adjuntaban, impresas a los documentos, las fotografías y datos biográficos del portador para ayudar al examinador a determinar su autenticidad. Desafortunadamente a lo largo de los años y con el avance de los escáneres de documentos e impresoras a color, falsificar o modificar estos documentos se ha vuelto relativamente fácil.
La biometría en los documentos de viaje que están destinados a ser utilizados en el tráfico internacional global debe estar constituida de conformidad con las normas internacionalmente acordadas y las especificaciones producidas por la Organización de Aviación Civil Internacional (International Civil Aviation Organization, ICAO). Las normas de la ICAO son aceptadas por más de 190 estados participantes y tienen como finalidad una mejor interoperabilidad global. La biometría ofrece un mecanismo adicional que integra un método asistido y exacto para validar que el documento pertenece efectivamente al portador. La biometría identifica a una persona basada en la coincidencia de las características fisiológicas o de comportamiento que están almacenadas en el documento, los datos tienen que ser iguales entre el documento y quien lo presenta como identificación.
Cuando un documento que contiene elementos biométricos no puede ser leído de forma correcta, entonces se comparan, uno a uno, los datos biométricos que registra el lector de la imagen y verifica los que figuran en el documento, como las imágenes tomadas en el momento, con los datos biométricos capturados de la persona que lo está presentando.
La gente puede pensar que una credencial que contiene un biométricos almacenados de manera segura es la solución para contra el fraude y habría poca necesidad de medidas de seguridad adicionales en tal documento. Pero nada podría estar más lejos de la verdad. Si un lector de documentos lee cada credencial que contiene elementos biométricos y las verifica en tiempo real entonces ese sería el caso. La realidad es que ¡el 95% de los documentos de identidad y viajes que se examinan hoy en día no son leídos por un lector! La ICAO, sin embargo, nunca ha considerado la biometría como una panacea en sí misma para la verificación de identidad, sino simplemente para proporcionar una medida de seguridad adicional, complementaria a la imagen existente del portador y sus datos biográficos, contenidos en los documentos. Sin embargo, debido a que estos nuevos documentos biométricos de seguridad están actualmente en circulación generalizada existe una grave preocupación de que algunos oficiales puedan desarrollar un falso sentido de la seguridad cuando hacen sus inspecciones. Y es precisamente debido a que estos documentos se consideran tan seguros y fiables que pueden ser aceptados por su valor nominal sin ser examinados a detalle. Por lo tanto, aunque la credencial "biométrica" es un documento más seguro, si no se lee adecuadamente y no tiene elementos verificables podría ser en realidad menos seguro que los documentos no biométricos.
Elementos fácilmente verificables
La ICAO es consciente de estos riesgos y ha mantenido su promoción de las características de seguridad física en sus estándares para los documentos de identidad y de viaje, incluyendo los documentos biométricos. De hecho, la ICAO ha declarado que los documentos de identidad y de viaje basados en elementos biométricos deberán mantener todas sus características de seguridad físicas, inclusive aquellas incorporadas por los documentos no biométricos. Además dichos documentos deberán ser considerados por los oficiales como válidos aún cuando el “chip” no esté funcionando adecuadamente o no pueda ser leído debido a que no se cuenta con un equipo lector adecuado. Este es un concepto descrito por la ICAO como “compatibilidad de respaldo” y representa la aceptación de que los documentos biométricos de identidad y viaje deben ser lo más físicamente seguros como documentos no biométricos. Los documentos biométricos de identidad y viaje no deberán ser considerados como si tuvieran menos elementos de seguridad física o como documentos convencionales.
En 1980, la ICAO fue la primera en introducir los estándares para equipos lectores de documentos de viaje, pero aún siendo 2010, varios estados aún no los utilizan. La ICAO introdujo estándares biométricos para los pasaportes electrónicos “ePassports” y los documentos de viaje en 2006 y es probable que aún tome algún tiempo establecer estas especificaciones biométricas de forma global. La situación de los equipos lectores es peor aún, no se tiene previsto en muchos años que sea un estándar global, ni siquiera para los lectores de documentos biométricos en puntos de control alrededor del mundo. Es esencial, por lo tanto, que todos los oficiales que examinan documentos estén constantemente entrenados, al más alto nivel, para ser capaces de verificar cualquier credencial comprobando las garantías de seguridad física. Deben ser totalmente conscientes de los nuevos avances en las garantías de seguridad de documentos para que puedan examinar y verificar la autenticidad de las credenciales con o sin lectores. Y deben, siempre que sea posible, estar adecuadamente equipados con lectores para que puedan usarlos en conjunto con sus competencias profesionales personales en la evaluación de documentos. Para garantizar que los agentes pueden autenticar de forma fiable y coherente todas las credenciales, deben mantener el más alto nivel de evaluación visual y táctil, las cuales son características de los
documentos en los cuales pueden confiar los oficiales de forma rápida.
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(*) James R. Hesse es consultor del Programa de Asistencia del Departamento Anti-Terrorismo del Gobierno de los Estados Unidos y consultor de la Organización Internacional para la Migración. Charlie Stevens es actualmente miembro del Comité Editorial de Documentos e Identidad en Keesing Journal, laboró por 40 años en el UKBA y 11 más como asesor en nuevas tecnologías en el ICAO.
A lo largo de América del Sur hay un nuevo enfoque sobre el papel que deben tener las credenciales de identidad en el apoyo a los esfuerzos gubernamentales para proteger a sus ciudadanos y fronteras de problemas tales como la delincuencia, el terrorismo, la explotación económica y el hecho de que cada vez más personas busquen empleo fuera de su país. Costa Rica, por ejemplo, preocupado por ser utilizado como ruta para la droga y traficantes de personas, se vio desbordado por millones de trabajadores ilegales en búsqueda de sus servicios sociales, por lo cual ha instituido recientemente un nuevo documento de identidad anti-falsificación para extranjeros residentes legales.