Accenture en su estudio “Planeación para el Alto Desempeño”, identifica los datos clave de toda la cadena de valor y la manera de procesarlos, para desarrollar planes precisos de demanda y suministro en tiempo y forma.
“La proactividad es clave para alinear los objetivos individuales de las diferentes áreas de la compañía en un solo plan y un solo objetivo y con ello establecer el camino para alcanzar los resultados financieros de mediano y largo plazo,” comentó Argenis Bauza, socio director de consultoría de operaciones de Accenture en México.
De acuerdo a los benchmarks de Accenture, implementar proyectos de planeación integrada permite a las empresas tener una visibilidad detallada del futuro del mercado, de la distribución, de las operaciones, del abasto y de los proveedores, ofreciendo una rotación de inventario hasta 30% mayor, mejoras en la rentabilidad de hasta 5%, una reducción de costos de hasta el 10% y cumplimiento de órdenes de hasta 20%.
Las empresas deben analizar posibles escenarios y la manera en que se responderá a nivel de inventarios o estrategias de mercadotecnia en que haya desabasto, haya un exceso de inventarios o se introduzcan nuevos productos.
En este sentido, los siete factores de éxito para la implementación de una planeación integrada son:
1. Un plan único
2. Equipos multifuncionales
3. Datos confiables
4. Responsabilidad para la toma de decisiones
5. Métricas explícitas
6. Herramientas de análisis
7. Patrocinio de la alta dirección
“Accenture trabaja con empresas de diferentes industrias en el proceso de su planeación integrada para la cadena de suministro, apoyando a implementar su modelo táctico y operacional, a definir nuevos objetivos; así como a identificar los procesos que deben estar involucrados en la planeación,” puntualizó Bauza. Redacción
Ciudad de México. Ante los retos que enfrenta la actual gestión empresarial mexicana por el incremento en el costo de las materias primas, la mayor competencia dentro de las industrias y consumidores más exigentes, Accenture se dio a la tarea de analizar la manera en que un cambio en los métodos de planeación puede ser el diferenciador estratégico que saque adelante la rentabilidad de las compañías.