Eduardo Espina, director de Ciberseguridad de MNEMO comenta, “la evolución de estos virus dio vida a lo que ahora conocemos como malware, que es la abreviatura de Software Malicioso (Malicious Software), el cual es un tipo de programa que tiene como finalidad de modificar, espiar o dañar un sistema, y en días presentes observamos una variedad de malware que tiene la capacidad secuestrar de la información de los usuarios y organizaciones. Este último tipo de malware es conocido como ransomware y es uno de los que más puede hacer peligrar el activo más valioso de una compañía, la información.”
Mario Isla, líder de Desarrollo de Negocio y Marketing de MNEMO señala que “el ransomware es uno de los grandes retos a vencer en la actualidad, ya que según cifras publicadas por el diario el País, por ejemplo, indican que en octubre del año pasado se estimaba que en España 1 de cada 100 teléfonos móviles era víctima de este tipo de ataque, por el cual se pedían rescates entre $100 y $200 euros, y estas cifras irán en incremento, ahora preguntémonos cuanto estaríamos dispuestos a pagar para recuperar el control de nuestro teléfono móvil cuando en ese dispositivo tenemos; fotos, aplicaciones, token bancario, contactos, correo, en resumidas cuentas tenemos nuestra vida en el dispositivo”.
Mario Isla agregó, “si este ransomware ataca en un contexto empresarial, el impacto de perder el acceso a información tan sensible como el sistema de nóminas, sistema fiscal o bases de datos con información crítica como patentes o secretos industriales que han sido secuestrados y por los que se pide un rescate, la empresa podría perder gran parte de su capital y en el caso de una PyME podría llevarla a su cierre.”
¿Qué podemos hacer contra el ransomware?
Eduardo Espina García, Director de Ciberseguridad de MNEMO destacó, “a nivel tecnológico se deben de considerar las siguientes recomendaciones que ayudan a tomar medidas preventivas antes de verse comprometidos por un ransomware:
· No descargar archivos y ni abrir archivos adjuntos de remitentes desconocidos.
· Realizar respaldos de información crítica frecuentemente y validar que se realizan de forma correcta, de tal forma que, si tenemos un equipo infectado, podamos contar con la información desde otra fuente sin sufrir afectaciones.
· Instalar aplicaciones solo desde fuentes oficiales para su distribución.
· Aplicar las actualizaciones de seguridad liberadas por los fabricantes.
· No habilitar macros en archivos de ofimática, especialmente cuando se desconozca la fuente de estos.
· Deshabilitar el protocolo de administración remota si este no es utilizado.
· En caso de verse afectado, ponerse en contacto con un equipo de profesionales para identificar las opciones de respuesta a este tipo de incidentes cibernéticos.”
Recientemente hemos sido testigos de ataques utilizando ransomware como fue el caso del malware “Wanna Cry” el cual afectó a miles de equipos alrededor del mundo, y que dejó en evidencia que las estrategias de Ciberseguridad en algunas organizaciones deben ser reforzadas por procedimientos tecnológicos y no-tecnológicos.
Redacción C21