Como parte de la operación, los agentes de la policía detuvieron a 10 personas, entre ellas el máximo responsable de la banda, sus tres lugartenientes y los encargados de la apertura de cuentas bancarias con documentación falsa.
El Ministerio español del Interior dio a conocer que réplicas casi idénticas de páginas web de diferentes bancos servían para capturar los datos personales y claves bancarias de las víctimas, cuyos celulares comenzaron además a no funcionar correctamente.
En un comunicado señaló que este era el último escollo a superar para consumar el fraude; para ello la red duplicaba la tarjeta SIM del teléfono celular de las víctimas, lo que permitía conocer el código de seguridad enviado en un sms por la entidad.
Explicó que las investigaciones iniciaron en verano de 2012, a raíz de una denuncia por transferencias bancarias "online" no consentidas por el legítimo titular.
Las primeras pesquisas apuntaban a una estructura criminal perfectamente organizada y de hecho funcionaba bajo un modelo empresarial de manera que todos los integrantes de la red utilizaban teléfonos móviles "corporativos" de la misma marca y modelo.
Las funciones de cada miembro de la organización estaban muy bien delimitadas y dirigidas por un único responsable, encargado entre otras cosas de elegir la entidad bancaria objetivo para cometer la estafa.
En la operación fueron registrados tres inmuebles, en los que se decomisaron seis computadoras portátiles, siete discos duros, tres tablets, dos tarjetas WIFI con sus antenas, dos impresoras multifunción y múltiples dispositivos portables de almacenamiento.
Asimismo cuatro cámaras de video, sistemas de grabación y material y soportes de elaboración de documentaciones falsas. Notimex
Madrid, España.