“Hasta hace poco esto se calificaba de paranoia, ahora sabemos que es posible por las diferentes tecnologías para espiar”, señala Francisco Rodríguez Henríquez, experto del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).
El investigador, quien está adscrito al Laboratorio de Criptografía del Departamento de Computación en el Cinvestav, apunta que el asunto de la seguridad de información ha tomado dimensiones de gran importancia debido al papel que tiene el mismo internet en la actualidad, donde se llevan a cabo desde pláticas e intercambio de imágenes, hasta comercio y trámites gubernamentales.
“Actualmente hay una desconfianza a los estándares de seguridad informática que se emplean, sobre todo, los provenientes de Estados Unidos”, apunta Rodríguez Henríquez, al señalar que parte de las investigaciones del Laboratorio de Criptografía del Cinvestav analiza la vulnerabilidad de esos estándares.
Incluso, recientemente el grupo de investigadores del Laboratorio de Criptografía del Cinvestav ha hecho trabajos de criptoanálisis para analizar la vulnerabilidad de protocolos actuales o que estén a punto de salir, lo que le ha valido el reconocimiento internacional por estos hallazgos.
“Hicimos el criptoanálisis de un nuevo algoritmo criptográfico que se consideraba un fuerte candidato para convertirse en el próximo estándar, pero logramos vulnerarlo en nuestro Laboratorio y lo reportamos, lo que cerró la posibilidad de emplearlo en el futuro debido a que ya no es adecuado para aplicaciones comerciales”, expone el investigador de origen salvadoreño y actual integrante del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt.
Por ello es importante la investigación y formación de recursos humanos dedicados al cifrado y descifrado de la información, lo que comúnmente se conoce como criptografía.
Sin embargo, en México aún se tiene dependencia de esta tecnología del exterior, por lo que el papel de una institución como el Cinvestav, involucrada en la investigación y formación de profesionales en la materia, resulta de gran valía.
El especialista del Cinvestav reconoce que lo que más preocupa a los usuarios de internet es la confidencialidad de datos, que se refiere a cuando se manda la información se tenga la certeza que el receptor designado sea el único que la lea.
Apunta que también es necesario considerar temas como la autentificación tanto de usuario como de sitios de internet, ya que una forma de fraudes informáticos ocurren en páginas institucionales “piratas”, que tienen una dirección similar a, por ejemplo, los bancos, y solicitan información confidencial para hacer uso de ella.
Además, recomienda tener cuidado con la integridad de datos, que es cuando se tiene la certeza de que la información que se envíe no sufra modificaciones maliciosas en su camino hacia el receptor. Pero el punto que más crítico es en el tema de la privacidad, que se traduce en el derecho a que nadie se entere de quiénes son mis amistades o los sitios que visito.
A pesar de que la vulnerabilidad informática no depende del todo en los usuarios, el investigador del Cinvestav subraya que la forma que generamos nuestras contraseñas es deficiente, por lo que recomendó que al menos se cambien de manera constante y que sean distintas para nuestras diferentes cuentas en internet. Redacción C21
Ciudad de México. Un simple juego de Angry Birds para entretenerse camino a casa puede ser suficiente para sufrir el ataque de un malware que podría permitir a alguien, de manera remota, filtrarse a recuperar parte de la información que se almacena en el celular de la víctima.