Sheryl King, Economista / EEUU
Los precios caen y caerán mucho más
Las presiones de los precios se están desvaneciendo rápidamente, como lo vimos en el reporte del IPC hoy, y esperamos que los números de noviembre sean aún más suaves. Más importante, los números sugieren que los negocios están tratando de contrarrestar una caída masiva en la demanda y los recortes de precios podrían no ser suficientes. Con las filas del desempleo creciendo como nunca, la competencia de precios sólo se intensificará, en nuestra perspectiva, sugiriendo un riesgo genuino de que la economía de EEUU caiga en una fase de deflación corrosiva. Poco extraña que la Fed haya sugerido que sería apropiado un movimiento a una tasa de fondeo menor al 1%.
Los cíclicos lideran la caída
El IPC general cayó más de lo que esperaba el consenso, con 1.0%, la caída más grande en un mes en los últimos 60 años de registros. El IPC subyacente también cayó, en 0.1%, la primer caída desde 1982. Los componentes cíclicos como lo son ropa, entretenimiento, automóviles y tarifas de aviación, lideraron la debilidad de la inflación subyacente en noviembre. La caída en la inflación general fue liderada por una disminución de 8.6% en precios de energéticos, en tato los alimentos aportaron 0.3%.
La deflación obstaculizará aún más la política monetaria
La Fed está muy consciente de los riesgos que la deflación provoca en una economía. La deflación implica que las tasas de interés reales no podrán ser negativas, eliminando de manera efectiva el importante apalancamiento en materia de estímulos económicos. Y, por tanto, se vuelve especialmente problemáticos si los consumidores esperan que los precios continúen cayendo – ¿para qué comprar algo hoy si será más barato mañana? Así, manteniendo las expectativas inflacionarias en el terreno positivo es especialmente importante.
¿Benigno o corrosivo?
El riesgo de una espiral deflacionaria fue el tema de debate en 2003 cuando la tasa de inflación subyacente rondeaba el 1%. La diferencia entre el 2003 y ahora es que en ese momento las políticas fiscal y monetaria estaban funcionando y la economía estadounidense estaba en el borde de un crecimiento masivo. El presidente de la Fed Greenspan discutió estos temas en su testimonio semestral al Congreso el 15 de julio de 2003 señalando: “…existe un escenario especialmente pernicioso, aunque remoto, en que la inflación se vuelva negativa en un entorno de demanda agregada débil, generando una espiral deflacionaria negativa.”
Una caída benigna en precios en un entorno de una economía floja pero en recuperación podría no ser bienvenido pero si tolerable. Pero la caída de precios que ocurre en este momento al momento en que el consumidor está en franca retirada podría causar una espiral deflacionaria corrosiva; algo que la Fed quiere evitar a cualquier costo.