El tema, moderado por la actual primera dama y vicepresidenta electa de República Dominicana, Margarita Cedeño, fue debatido en la capital panameña ayer jueves en el segundo de dos días de debates de la cumbre de telecomunicaciones Conectar Las Américas.
“Las TIC pueden impulsar el desarrollo económico, la inclusión social y la creación de capital humano y social a través de este acceso a la información, pero también pueden crear una gran brecha social, económica, digital y generacional”, comentó Cedeño.
Advirtió que esa situación “puede ser insalvable si no prestamos atención a esa brecha que las TIC por si mismas crean”.
Durante su intervención los participantes del panel sobre integración digital destacaron la necesidad de alcanzar reglas claras, “ciberseguridad”, banda ancha, participación social y creación de contenidos con miras a lograr la inclusión “de todos”.
“Buscamos acceso para todos y que todos tengan voz, que todos puedan disfrutar de esta maravilla que nos presenta la humanidad”, comentó Cedeño.
La representante de la Iniciativa Mundial de TIC para todos (G3ict), la italiana Francesca Cesa, destacó que desde 2006 existe una convención sobre discapacidad que fija los marcos para garantizar la protección de las personas con capacidades diferentes.
“El convenio ha creado un nuevo paradigma en el que el individuo no se convierte en alguien que debe recibir tratamiento médico como caridad, sino como una persona que tiene plenos derechos”, señaló.
Por lo tanto, comentó que proporcionar acceso a las TIC a los discapacitados “es un derecho humano y también algo necesario para el desarrollo”.
“No solo debe haber acceso a dispositivos, sino también al gobierno electrónico, a la educación, tecnologías para la rehabilitación, para la vida independiente, a la banca, al transporte, al sector privado, a sitios web”, comentó Cesa.
Advirtió sobre esa necesidad de dar acceso debido a que cifras en Estados Unidos, por ejemplo, señalan que el 39 por ciento de los no incorporados a las tecnologías son discapacitados.
El director de la organización Telecentros, el chileno Miguel Raimilla, consideró que los centros públicos de acceso –aun con toda la evolución tecnológica- son esenciales para permitir el acceso de tecnologías a la población más desprotegida.
Raimilla indicó que el reto de las plazas virtuales públicas es evolucionar de meros sitios donde se puede accesar a internet a lugares donde se genere conocimiento y desarrollo, siempre con la participación de la gente.
“A veces nos concentramos mucho y creemos que estos aparatitos (teléfonos y tabletas) van a generar cosas maravillosas por si solas. Lo que hacemos tiene sentido sólo cuando las comunidades participen y le encuentren verdadero sentido a esto”, señaló Raimilla.
Por su parte, el presidente de la Asociación Iberoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones, Pablo Bello afirmó que Latinoamérica –aunque presenta brechas respecto a otras regiones- ha registrado avances tecnológicos en telecomunicaciones.
Así, “en 10 años se democratizó el acceso a la telefonía de voz, hace 10 años sólo una elite” disponía de ese servicio y ahora la penetración telefónica supera el 100 por ciento, explicó Bello, quien llamó a replicar esa experiencia en la conectividad de datos.
Bello advirtió que una preocupación para América Latina debe ser que crezcan más los contratos de televisión de pago que las suscripciones a internet.
Una encuesta en Chile reveló que quienes contratan servicios a internet lo hacen por la educación de sus hijos, quienes no se suscriben desconocen la utilidad de esa tecnología o no saben cómo utilizarlo.
Al indicar la necesidad de que el mercado tenga reglas claras, Bello expresó que “lo importante no es centrar el debate en la infraestructura, lo relevante debe ser la capacidad de crear un ecosistema digital con oferta de valor para los ciudadanos”.
“El cierre de la brecha digital es posible hacerlo en la presente década”, comentó Bello.
En el foro, funcionarios del Caribe compartieron sus experiencias de cómo han incrementado el acceso a su población con la reciente creación de una red de fibra óptica de 16 millones de dólares que conecta a todas las instituciones educativas de la región.
“Cualquier institución en el Caribe tendrá acceso a universidades en Estados Unidos”, indicó el directivo de la Red Caribeña de Aprendizaje y conocimiento, Kenneth Sylvester. Por Isaí Angeles. Corresponsal/Notimex
Panamá, Panamá. Funcionarios y empresarios de las telecomunicaciones en América coincidieron ayer en la necesidad de garantizar el acceso a las tecnologías de la información a los discapacitados y a la población más desprotegida de la región.