Los desastres naturales son un tipo de “choque de demanda” ― trastornan el potencial productivo de la economía. En este caso, el principal choque económico no es la pérdida directa de ventas, sino los efectos secundarios en términos de daños a las industrias energéticas y de transporte, así como las perturbaciones a la cadena de oferta. Específicamente, muchas firmas automotrices y de electrónica dependen de la región afectada para adquirir partes. Anticipamos que se observarán numerosos cambios en la producción. Por ejemplo, antes del desastre, el sector automotriz producía al 20% por debajo de los niveles máximos, alcanzados durante 2007. En términos aproximados, echando un vistazo a catástrofes anteriores, nuestro equipo de Tokio estima que su pronóstico base para el crecimiento PIB 2011 (1.5%) decline 0.5 puntos porcentuales. Sin embargo, la caída será breve: prevén que el auge de la reconstrucción apoye al crecimiento en la segunda mitad de 2011 y en 2012.
¿Cuál será su impacto directo sobre el PIB de Estados Unidos y el PIB global?
De acuerdo al Fondo Monetario Internacional, Japón representa el 8.7% del PIB global (cifra de 2010). Antes de la tragedia, anticipábamos un crecimiento de 1.5% para Japón en 2011. Asumiendo un escenario drástico, en el que la nación no registra crecimiento PIB anual alguno en 2011, calculamos que el crecimiento global sólo disminuiría 0.1 puntos porcentuales, descendiendo a 4.2%.
De manera similar, el impacto de Japón sobre el PIB estadounidense también será limitado. Japón constituye menos del 5% de las exportaciones de Estados Unidos, y alrededor del 6% de las importaciones. Estados Unidos compite con Japón en los mercados terciarios. La debilitada demanda en Japón podría afectar a los exportadores estadounidenses, pero las industrias de Estados Unidos que compiten con Japón se podrían beneficiar de esta disrupción. La pregunta más difícil es si el terremoto tendrá efectos secundarios sustanciales. En este momento, asumimos que la disrupción de las cadenas de suministro mundiales se corregirá rápidamente, puesto que los niveles de capacidad industrial excedente son considerables tanto en Japón como a nivel mundial. También asumimos que los efectos secundarios a través de los mercados de capital serán limitados. Con su crónico letargo económico, Japón y sus noticias ya no tiene el efecto poderoso sobre la psicología del inversionista que alguna vez tuvo.
¿Japón dejará de adquirir deuda del Tesoro estadounidense?
Japón es el segundo mayor poseedor externo de deuda del Tesoro estadounidense. Podría registrase algo de liquidación de bonos del Tesoro (y otros bonos extranjeros) por parte de las aseguradoras que necesitarán efectivo. Sin embargo, el Banco de Japón ha respondido a la tragedia con un enorme programa de compra de activos, incluyendo la adquisición de bonos del Tesoro, en un esfuerzo por evitar el fortalecimiento del Yen. En nuestra opinión, este programa de compra de activos será el tema dominante en el corto plazo.














