El director de Soluciones Comerciales de Visa Inc. para América Latina y el Caribe, Diego Rodríguez, explicó que durante 2011 el gasto de las empresas en América Latina y el Caribe alcanzó los 7.8 billones de dólares, lo que implicó una participación de 7.0 por ciento de las compras mundiales.
La mayor participación de los países de la región la reportaron Brasil con 51 por ciento, México con 17 por ciento, Argentina con 7.0 por ciento, Chile y Colombia con 5.0 por ciento, cada uno, Venezuela con 4.0 por ciento y Perú con 3.0 por ciento.
Sin embargo, dijo, "la penetración del pago con tarjetas, y del pago electrónico en general en el segmento de pago entre empresas es todavía muy pequeña, tanto globalmente como en América Latina", debido principalmente a que compiten con los mecanismos tradicionales de efectivo y cheques.
Para el directivo, existen barreras importantes que son causas comunes tanto de la industria como de los gobiernos latinoamericanos, como es la informalidad; "las economías informales en nuestra región continúan muy grandes y en la medida en que sean muy grandes el efectivo continuará jugando un rol importante".
En una videoconferencia en la que dio a conocer el Índice de Consumo Comercial global anual (CCE, por sus siglas en inglés) correspondiente al año 2011, explicó que "el manejar efectivo es intrínsecamente ineficiente como modelo transaccional económico".
Los proveedores de la región perciben como caro el uso de tarjetas, pero 78 por ciento de ellos otorga financiamiento a sus clientes con una media de 30 días; además 65 por ciento dijo dar descuentos por pronto pago y la media es de 8.0 por ciento.
"Nosotros creemos que la propuesta de valor de pagar y aceptar tarjeta es significativamente mejor que este escenario, donde un proveedor podría aceptar tarjetas, recibir el pago y el depósito de pago en el mismo día, pagando máximo cuatro puntos porcentuales al banco, y el comprador se financia 30 días gratis", argumentó.
El directivo refirió que las pequeñas y medianas empresas (Pymes) se apoyan mucho en la sucursal bancaria para realizar depósitos y esto consume mucho tiempo, "resulta una de las mayores ineficiencias de hacer pagos en efectivo", lo que podría aminorarse si aceptaran tarjeta como medio de cobranza hacia otras empresas.
Con cifras de un estudio, precisó, en la región alrededor de 24 por ciento de las empresas va por lo menos una vez al día a la sucursal bancaria, 3.0 por ciento va más de una vez al día y 70 por ciento va por lo menos una vez a la semana.
Por otro lado, las Pymes tardan mucho tiempo en el procesamiento de facturas. La media regional es que una Pyme invierte 20 por ciento de su tiempo en procesar el pago de facturas.
En tanto, "un sistema de pagos electrónicos con tarjeta, donde se pueden afiliar pagos recurrentes directamente a la tarjeta podrían reducir significativamente este tiempo y dedicarlo a vender o atender a los clientes", explicó.
Respecto a las cifras del CCE, México reportó un crecimiento de 12 por ciento en 2011 respecto a 2010, sin embargo, este incremento fue menor al que tuvieron países como Brasil y Argentina, que subieron 24 y 20 por ciento, respectivamente.
En la medida en que la economía estadounidense mejore y México avance en materia de competitividad, el país mostrará crecimientos más significativos, añadió el directivo. Notimex















