En entrevista subrayó que la vida en general se ha vuelto un fenómeno electrónico: "La expresión digital nos refiere a dígitos, es decir, lenguaje computarizado y la industria musical desde los años 80 empezó a cambiar y la vida de las sociedades también".
La magia de la tecnología es algo real, que no se puede evadir por intereses económicos o ideológicos: "En la etapa del LP se marcó un protocolo de distribución impresionante a nivel internacional, pero cuando surgió el disco compacto, se abrieron otras puertas, que aún no estaban legisladas, lo que nos tomó por sorpresa a los involucrados en esta industria".
El compositor explicó que la era digital trajo beneficios de comunicación, pero daños de control, por aquello de la copia fiel de un original vía digital: "El fenómeno de la piratería empezó de manera callejera en México, porque en otras naciones fue distinto".
La competencia ilegal empezó a crecer a la par del internet, porque esta vía facilitó aún más la copia sin permiso de las obras culturales en todos los rubros de las artes: "Especialmente y de manera escandalosa en la música, con formas modernas de explotación de las obras por internet".
El vicepresidente de Procedimientos de la SACM subrayó que la falta de regulación en los inicios de la "súper carretera de la información", fue el talón de Aquiles de muchas instituciones, ante la ausencia legislativa en el rubro.
"El internet nace con sólo un objetivo, para poder conservar el conocimiento humano, no importaba que pudiera pasar con algún desastre natural o nuclear, la gente podía preservar los sucesos a través de la red".
Explicó que para ello había las conexiones entre gobiernos y universidades, para preservar el conocimiento, pero el surgimiento de las redes sociales hace el "boom" de otro tipo de transacciones, especialmente, comerciales, que nunca se reglamentó.
El internet incluso viola aspectos hacendarios de muchas naciones, porque no hay una reglamentación efectiva y directa que detenga la descarga ilegal de obras musicales, en detrimento de los creadores que dejan de percibir ganancias por sus letras.
"Sabíamos de la llegada de la era digital, pero no estábamos preparados para abordarla, incluso en la misma SACM, donde desde hace más de diez años hemos venido ajustando nuestros sistemas de recaudación y nuestra forma de medir las tocadas musicales".
Abundó que lejos de lo que se pensaba, que la lucha se daría entre lo global y la defensa de las culturas, el internet rebasó esas visiones, porque se dio primero una apertura enorme informativa y creo que ahora vendrá un proteccionismo para salvar las identidades culturales.
Consideró que el fenómeno de la música digital es un nuevo modelo de negocio, que se renueva a cada minuto.
El miembro del Consejo Directivo de la SACM, subrayó que a diferencia de los formatos físicos en lo digital la distribución es más amplia, porque comprende dispositivos móviles, descargas y tocadas vía internet, así como visuales.
"Por ello me atrevo a decir que nadie que pueda estar en el ámbito digital puede decir que está siendo afectado, porque a fin de cuentas la promoción que se da por esta vía es mucho más basta, que aquellos artistas que no están sonando en páginas web o sitios de internet como YouTube, Deezer e ITunes, entre otras".
Puntualizó que la SACM está avanzando en materia digital, porque ya se cobran regalías en tiendas virtuales, que día a día surgen más: "Vamos ganando control en ese tipo de tiendas virtuales, incluso en descargas móviles también vamos a la vanguardia en la protección de los Derechos Autorales".
Con ello, afirmó que se está a un paso de que desaparezca el formato físico en la música: "El disco será ahora de colección; el futuro está en el mundo digital".
Felipe Gil destacó que en un par de años la regularización en el ámbito digital estará lista, para beneficio no sólo de los creadores sino de las culturas del mundo.
Abundó que en la Sociedad de Gestión Colectiva se estudió desde hace más de 10 años el impacto de los formatos digitales, por lo que surgió La Alianza Legal a la Cultura, para concientizar que había necesidad de legislar sobre el tema.
"Hemos perdido el puesto de gran productor de la cultura y nos han superado otros países latinoamericanos como Colombia, antes México era el paradigma de la cultura musical de América Latina y ello por no reglamentar a tiempo el mundo digital".
Sin embargo, con Armando Manzanero a la cabeza de la SACM, se está dando un ejemplo a nivel mundial.
"Porque él asegura que tenemos la razón y no impone; estamos creciendo como ningún otro organismo en el país con un 16 por ciento, muy por encima de lo previsto a nivel nacional, gracias a la ventanilla conjunta entre editoras y SACM para el cobro de regalías", concluyó. Por David Fernández Hummel/Notimex

Ciudad de México.













