Cuando algo funciona bien, la gente olvida que ese algo existe. En este caso, la gente ha olvidado que existe una comunidad multipartita global que administra recursos críticos de Internet, y lo ha hecho porque funciona bien.
Sin embargo, en aras de mantener un Internet abierto, único e interoperable como todos queremos, debemos estar conscientes que las cuestiones que rodean su dirección no dependen de una sola persona, organización o un solo país. Es un conjunto heterogéneo de individuos, compañías, organizaciones y gobiernos; ninguno de ellos tiene una opinión determinante o puede vetar lo que le parezca incorrecto. De esta forma, a través de la toma de decisiones basadas en un modelo de múltiples partes interesadas se ha preservado la muy necesaria libertad y apertura de Internet.
En su aplicación más práctica, la gobernanza de Internet incluye la gestión de identificadores únicos de la red, que tienen como objetivo primario hacer que las miles de redes en el mundo se vean como una sola red global y asegurar que cualquier persona que entra en una dirección en su navegador o envía un correo electrónico en cualquier parte del mundo se dirija a su sitio correspondiente, definido por su dirección IP.
Este sistema de emparejar números IP con nombres de dominio - llamado Sistema de Nombres de Dominio - es administrado por la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN), la cual basa su actuación, desde 1998 (año de su creación), a través de un modelo multiparticipativo y multisectorial con decisiones tomadas de abajo hacia arriba. Desde su creación la ICANN ha mantenido un contrato con el gobierno de los Estados Unidos. Mediante este contrato, el gobierno de Estados Unidos ha actuado tradicionalmente como un mayordomo (y no dueño) de las funciones clave de los identificadores únicos de Internet. Sin embargo, hace más de un año, el gobierno de los Estados Unidos anunció que cedería esta mayordomía a la comunidad global.
Desde entonces, los grupos de personas que representan a diferentes comunidades de Internet de todo el mundo se han unido orgánicamente - en miles de horas de trabajo voluntario - para preparar propuestas sobre cómo (y quién) se hará cargo de la supervisión de las funciones clave de Internet, manteniendo en todo momento los principios de apertura y libertad que han hecho de esta plataforma la idonea para la innovación y para transitar hacia la sociedad de la información y del conocimiento.
Estamos frente a un momento histórico que redefine la toma de decisiones frente a un asunto verdaderamente transnacional. Estamos siendo testigos de la definición del futuro de Internet por y para la Comunidad Global Multpartita. Estamos en presencia de la expresión máxima de la democracia global.
Uno de los ejemplos de una buena gobernanza de Internet es el éxito del comercio electrónico. Operaciones por casi 8 millones de millones de dólares se han realizado en el último año debido a que el comercio electrónico tiene en el Internet una plataforma global, segura, estable e interoperable. De la misma manera, un estudio reciente del Boston Consulting Group demostró que las Pymes que tienen una buena presencia en Internet aumentan sus ganancias en 7% al año y tienen 50% más posibilidades de convertirse en exportadoras.
¿Cuáles son las cuestiones y temas que se deberán tener en cuenta para el futuro de la gobernanza de Internet? En primer lugar, es evidente que Internet debe permanecer abierto, global y único. Para que esto suceda, tenemos que asegurarnos de continuar su expansión global y que los beneficios que proporciona alcancen a todos en el planeta. Esta libertad permitirá que sus opciones lleguen cada vez más fácilmente a los lugares donde se necesitan.
En segundo lugar (ya sea grande o pequeño), - gobiernos, empresas multinacionales, pequeñas o medianas o usuarios individuales - TODOS tenemos un interés en esto. Internet ha permitido las comunicaciones globales y la interacción entre las personas, lo que permite una audiencia global- Así de global tiene que ser su gobernanza.
En tercer lugar, todos tenemos algo que decir sobre el futuro de Internet. Las conversaciones en torno a la gobernanza de Internet son, y deben mantenerse fundamentalmente democráticas, permitiendo que cualquiera de las partes interesadas en participar, pueda contribuir.
El carácter democrático del Internet significa que su voz, por pequeña que pueda ser, sea siempre escuchada. No todas las conversaciones son técnicas. La voz de Latinoamérica debe ser escuchada en la nueva Internet. Busque la forma de expresarse que más le agrade y déjese oír: la consulta pública está abierta hasta el 8 de septiembre de este año aquí. El gobierno de Internet necesita de todas las voces.
*Vicepresidente para América Latina de ICANN















