Las tecnologías y dispositivos de hoy tienen un nivel renovación como nunca antes visto, quedan obsoletas muy rápidamente. Pero pocos se preguntan a dónde van a parar todos esos equipamientos que se desechan. Estos se suman al creciente aumento de residuos electrónicos o e-waste y los peligros asociados para el medio ambiente.
Teniendo a la vista está problemática, Ericsson implementó en el año 2005 el programa de gestión ecológica el cual está en alineado con sus esfuerzos de sustentabilidad y responsabilidad corporativa dirigidos a responsabilizarse de las posibles consecuencias para el medio ambiente de todos sus productos y servicios durante todo el ciclo de vida de estos. El programa se encarga y asegura que el material que ya está en el final del ciclo de vida, sea tratado de una manera responsable con el medio ambiente.
Carla Belitardo, Vicepresidenta de Estrategia y Sustentabilidad de Ericsson Latinoamérica, afirma: “Del material recuperado, la compañía recicla alrededor del 98% de los materiales, logrando reinsertarlos como materias primas, como el acero en diferentes industrias, el plástico en botellas plásticas y los minerales como el cobre en tuberías, estos son algunos ejemplos.”
“Este programa refleja el compromiso de la compañía con los temas de sustentabilidad y responsabilidad corporativa en la región, así como también la preocupación de nuestros clientes respecto al tema.”, agrega Belitardo.
“Hemos estado haciendo asociaciones con nuestros clientes en Latinoamérica para la recuperación de e-waste a fin de crear conciencia en el mercado sobre la basura electrónica además se tiene la seguridad de que el material que está llegando al final del ciclo vida útil es tratado de una manera ambientalmente responsable”, señalo Christian Murillo, Director del Programa de Gestión Ecológica y Recuperación de productos de Ericsson para América Latina.
Los objetivos del programa de Ericsson superan los requisitos mínimos contemplados en la directiva de Residuos de Equipos Eléctricos y Electrónicos (WEEE, por sus siglas en inglés) de la Unión Europea, donde se exige por ley la recuperación de los productos.
Como parte de su responsabilidad extendida como productor, Ericsson realiza la recuperación de sus productos y eliminación segura de los desechos, sin ningún costo para los clientes, no sólo en Europa donde la ley lo exige, sino en todo el mundo. En los últimos años clientes en más de 107 países en el mundo y 25 en Latinoamérica se han visto beneficiados del programa, garantizando que la basura electrónica no termine en áreas de comercio ilegales, rellenos o en lugares en donde se estén desarrollando prácticas de negocios poco éticas.
Los países en nuestra región que han aportado en mayor medida a las 1200 toneladas de material recuperado durante 2016 se encuentran México, Panamá, Costa Rica, Brasil y Chile (a nivel global en 2015 se recuperaron 15.590 toneladas de e-waste), así como 856 toneladas de pilas.
El proceso del programa contempla que los productos, clasificados como desecho, sean retirados de las bodegas de nuestros clientes y después transportados hacia socios de reciclaje aprobados por Ericsson y certificados de acuerdo a las normas ambientales y de reciclaje reconocidas internacionalmente, ubicados en Europa y los Estados Unidos. Allí, comienza el proceso de clasificación y desmantelamiento, y luego se envían los equipamientos a las principales instalaciones de reciclaje, donde termina el proceso.
2014, América Latina produjo el 9% de la basura electrónica del mundo (e-waste), el equivalente de 3.900 kilotoneladas (kt), según el último informe de GSMA y el Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Estudio Avanzado de la Sostenibilidad (UNU-IAS). El estudio también da a conocer que, durante los próximos cuatro años, la basura electrónica generada por la población de la región crecerá entre 5% y 7% anualmente, prediciendo que habrá casi 4.800 kt de e-waste para el año 2018.
Redacción C21

Ciudad de México. Ericsson en Latinoamérica ha logrado recuperar 1200 toneladas de equipo tecnológico en desuso, (hardware, baterías, cables y demás componentes de infraestructura de telecomunicaciones) a través de su programa mundial llamado Gestión Ecológica y Recuperación de Productos, el cual busca reducir al mínimo las potenciales consecuencias para el medio ambiente relacionadas con la eliminación de equipos electrónicos dados de baja.













