El experto agregó que los servicios urbanos en nuestro país se tornarán más avanzados con la ayuda de procesos de automatización y el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y un ejemplo de ello serán los estacionamientos públicos, pues a través de aplicaciones móviles los conductores sabrán si hay o no un lugar cercano para estacionar su vehículo. Recordó además que, en una urbe como la Ciudad de México, 50% del tráfico que hay en las áreas más congestionadas es causado por personas que buscan dónde estacionarse.
“El Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC) de la Universidad Nacional Autónoma de México, calcula que en nuestra ciudad circulan 1.2 millones de autos particulares, los cuales ocupan el 85% del espacio vial de la capital. En total, suman 4 mil 880 kilómetros, es decir, casi cinco veces más que la longitud de la red vial primaria que es de mil kilómetros. Con la automatización de los servicios en estacionamientos, esto podría mejorar el tránsito”, advirtió.
Asimismo, un reporte del profesor Donald Shoup de UCLA, asegura que además de ocasionar congestionamientos viales, las personas pierden entre 3.5 y 14 minutos en busca de lugar para estacionarse. Este estudio sintetiza 70 años de investigación al respecto y resume que 30% del tráfico y de la contaminación producida por los automóviles en las grandes ciudades, es originada por la falta de lugares dónde dejar los autos.
Otros servicios que el Internet de las Cosas y la automatización pueden mejorar, son los servicios de limpia, comentó, De La Mora; pues al estar conectados en red, los camiones de basura podrían saber cuándo los contenedores se encuentran llenos en una Ciudad como la de México, una de las cinco entidades en donde se recoge más basura que en el resto del país y que diariamente genera más de 13 mil toneladas de desechos al día, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En el marco de su participación en Smart City Expo Puebla 2016, el directivo de la unidad de negocios enfocada en soluciones para el segmento corporativo de Megacable, indicó que lo anterior representa un reto para el sector público mexicano, que tendrá que tener un compromiso serio y crear mecanismos que ayuden a incentivar la inversión privada para facilitar la edificación de Ciudades Inteligentes en el país.
De la Mora puntualizó que, actualmente hay un interés creciente por parte de algunos gobiernos y dependencias de modernizar servicios públicos utilitarios y recordó que el sector público busca a través de programas como México Conectado, desplegar redes de telecomunicaciones para proveer conectividad en los sitios y espacios públicos como escuelas, centros de salud, bibliotecas, centros comunitarios o parques, entre otros.
“Una Ciudad Inteligente es una oportunidad de conectar al capital humano, el social y la infraestructura de tecnología para resolver problemas públicos, alcanzar el desarrollo sustentable y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. México debe dar pasos firmes para lograr este tipo de iniciativas”, indicó.
Cabe destacar que la firma de consultoría Gartner espera que para este año, las casas inteligentes representen 21% del total del IoT en las Ciudades Inteligentes, las cuales estarán registrando el mayor crecimiento en los próximos cinco años y que mil 600 millones de cosas estén conectadas en dichas ciudades durante el mismo año, lo que significará un aumento de 39% respecto a 2015. Las cámaras web, cámaras de seguridad comerciales, así como los LEDs en interiores, son los objetos que impulsarán el crecimiento total, representando 24% del mercado de IoT para las Ciudades Inteligentes.
Ciudades Inteligentes, industrias competitivas
La edificación de Ciudades Inteligentes en México no sólo pueden mejorar los servicios públicos y la calidad de vida de sus habitantes, también genera grandes beneficios para industrias como la del transporte y la logística; ésta última genera en promedio el 20% del Producto Interno Bruto de México, según estimaciones de Asociación Mexicana de Logística y de Suministro, señaló De La Mora.
“Los problemas asociados con la congestión en el tráfico que genera la distribución de mercancías en el entorno urbano, así como la reducción de la seguridad vial, la contaminación y el impacto en la calidad de vida de los habitantes, son otros motivos importantes por los que los gobiernos deben promover y apostar por la edificación de Ciudades Inteligentes”, explicó.
El directivo señaló que la edificación de este tipo de ciudades en nuestro país le permitiría a la industria de la logística eficientar sus procesos, hacer una mejor distribución de mercancías, planear de manera más inteligente sus rutas y reducir el consumo de combustible de las flotillas y el tránsito vehicular, por ejemplo: “Tener Ciudades Inteligentes con tecnologías de automatización de tráfico permitiría que las empresas de este sector puedan conocer con antelación cómo se encuentra transitada una vía, qué avenidas o carreteras se cerraron por manifestaciones o accidentes, lo que contribuiría a disminuir el tráfico vehicular en muchas zonas del país”, dijo Roberto De La Mora.
Al respecto, el Estudio Transporte y Logística 2030 (quinta parte) de PWC, indica en 2030, 95% del incremento de la población estará soportado por los mercados emergentes y en desarrollo, el comercio mundial de bienes y servicios se multiplicará por tres o más para el 2030, hasta llegar a los 27 billones de dólares; lo que supondrá importantes retos para esta industria y un país con grandes reformas para impulsar su desarrollo, como México.
REDACCIÓN C21














