La impunidad y el bajo nivel de castigo de los delitos en México generan tentaciones para los “profesionales” del fraude, pero también para los empleados de las empresas que en muchos casos “se salen con la suya” por falta de controles adecuados, comentó la experta. En pocas palabras, dijo, el enemigo podría estar en casa y ante ello no basta con las auditorías tradicionales.
La también presidenta de la Comisión de Anticorrupción y Antilavado de Dinero del IMEF, recordó que de acuerdo al último reporte mundial sobre Abuso y Fraude Ocupacional, el 88 por ciento de los fraudes internos son cometidos por delincuentes por primera vez.
Con datos de PWC en su Global Economic Crime and Fraud Survey, citó que 19 por ciento de los fraudes en las unidades económicas son cometidos por los altos directivos, 42 por ciento por el personal de rango intermedio y 32 por ciento radica en los cargos inferiores.
Ante ello, Fernande Zenizo López consideró que la infidelidad laboral está presente en todos los niveles de las empresas, por lo que, los controles deben comenzar hoy en día de manera más estricta desde la selección del personal, con una optimización de los procesos y herramientas especializadas de reclutamiento y seguimiento de aspirantes.
Ya no basta con las entrevistas tradicionales. La integridad del personal es básica para el buen funcionamiento de las empresas y, en ese sentido, dijo que México se ha posicionado como el país con el más alto porcentaje de organizaciones que consideran que debe cambiar el modelo de entrevistas.
En el contexto global 56 por ciento de los encuestados cree que la innovación en las entrevistas es muy importante. En nuestro país la cifra se eleva al 70 por ciento, lo que marca la necesidad de modernizar las estrategias de contratación en las empresas para que recluten aliados y no defraudadores, concluyó la directora general de Accupeople Inteligencia Laboral.
Redacción C21














