La plataforma creada por OpenAI es de uso gratuito y de acceso público. Sin embargo, esta herramienta se está usando de forma indebida por ciberdelincuentes para impulsar el desarrollo de malware de forma sencilla y realizar con él estafas e intentos de ataques de phishing. Para poder realizar estos ataques, los estafadores desarrollan scripts de phishing que después utilizan dentro de correos electrónicos o estafas por medio de aplicaciones de citas.
La facilidad del uso de este chatbot proporciona las bases para que un ciberdelincuente poco cualificado desarrolle su estrategia y tenga éxito al concretar la estafa. Es importante destacar que es poco probable que ChatGPT desarrolle una pieza profesionalizada de ransomware u otro software malicioso. Sin embargo, puede ayudar a “llenar el vacío” cuando se trata de escribir biografías más convincentes para perfiles falsos en apps de citas y también puede utilizarse para ayudar a facilitar los guiones utilizados por los estafadores de apps cuando intentan convencer a sus víctimas potenciales para que inviertan dinero o en criptomonedas.
Redacción C21














