Y es que, México cuenta con una infraestructura amplia para explotar la nanotecnología, afirmó Emmanuel Haro Poniatowski, profesor-investigador del Departamento de Física de la UAM campus Iztapalapa.
Por ejemplo, las nanopartículas podrían extender la seguridad de una tarjeta de crédito o débito con la grabación de una formación de millones de nanopartículas ordenadas en representación de anillos o cruz en el chip.
Este patrón de anillos invisibles al ojo, sólo podrían ser detectados por un aparato específico colocado en el cajero automático o las terminales punto de venta, para constatar si es verdadera o falsa y garantizar mayor seguridad a la institución bancaria que expide los plásticos, destacó Haro Poniatowski.
Explicó que estos trabajos nanoestructurados están fabricados mediante irradiación láser y a través de diversos elementos difractores que pueden ser hoyos, bordes de navaja y rejillas, entre otros.
Y al usar una pieza de plata como blanco específico puede evaporarse mediante el método de luz y, por tanto, conseguir nanoestructuras de este material sobre una superficie como un vidrio, expuso el académico.
De esta manera entre el vidrio y el láser se coloca una máscara con un hoyo pequeño para nuevamente mandar pulsos de luz hacia la plata y, con ello, formar el patrón de anillos que estarían sobre el chip de las tarjetas de crédito, apuntó Haro Poniatowski.
El grupo de investigación de la UAM también busca desarrollar detectores térmicos similares a un vidrio común, pero que se adapten a las condiciones de temperatura; es decir, tiendan a cambiar su color de acuerdo a la cantidad de luz a la que estén expuestos.
Una de las ventajas que ofrece este proceso tecnológico es la rapidez para fabricar cientos de productos, pues hacerlo requiere únicamente millonésimas de segundo, enfatizó el experto.
Haro Poniatowski indicó que es práctica también podría beneficiar al sector de salud, pues con un película nanoestructurada de plata u oro podrían estudiarse las propiedades vibracionales de ciertas moléculas para entender enfermedades como el Alzheimer.
Ello, porque la función biológica de una proteína depende de su correcto plegamiento, el cual al no funcionar o “amontonarse” en una forma poco común aparecen enfermedades tan graves como las mencionadas.
Finalmente, Haro Poniatowski resaltó que México cuenta con la infraestructura suficiente para explotar el campo de la nanotecnología en áreas como química, biología y medicina, aunque será necesario invertir un poco más para competir con los mercados externos.
Esta área del conocimiento tendrá mayor relevancia en los próximos años, sobre todo porque se trata de sistemas de dimensiones pequeñas o “miniaturizados” para la informática o la electrónica, principalmente, además de remplazar la electricidad por procesos de luz. Por Carlos Trejo Serrano/Notimex

Ciudad de México. Especialistas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) trabajan en un proyecto multidisciplinario para la obtención de nanopartículas de oro, plata, cobre y otros materiales, que podrían aplicarse en áreas como la informática, química, biología y medicina.













