En entrevista, el científico mexicano, quien colabora en la misión destinada a buscar vida en Marte, habló de los avances sobre los estudios que se hacen a los compuestos obtenidos por el robot "Curiosity", actualmente en Marte para tomar muestras que ayuden a despejar esa incógnita.
Considerando que fue hace apenas cuatro meses que se llegó al ecuador marciano, reconoció, es muy prematuro considerar resultados concluyentes que afirmen y corroboren la existencia de elementos que pudieran dar origen a la vida o señalen que existió ésta en el planeta vecino.
En este período de tiempo, el equipo de trabajo, del cual forma parte el científico mexicano, se ha dedicado a probar que todos los instrumentos estén operando adecuadamente, teniendo resultados satisfactorios, explicó Navarro.
"El robot está sano, los instrumentos con los que se cuentan están en perfectas condiciones y se han hecho ya diversos análisis de la atmósfera de Marte, hasta el momento se han realizado cuatro estudios de muestras del suelo del planea rojo, en las cuáles se ha encontrado la presencia de agua, que no es líquida, sino absorbida por los minerales", detalló.
También se han hallado carbonatos, sulfato y compuestos organocloradas y éstos últimos representan un singular descubrimiento, ya que durante la misión "Vikyngo", que fue la anterior al "Curiosity", dirigida igualmente por la National Aeronautics and Space Administration, (NASA), y destinada a buscar vida en Marte, se habían detectado estos mismos elementos.
En aquel momento se pensó que se trataba de compuestos contaminantes terrestres, lo cual fue desmentido posteriormente por una investigación de Navarro.
Al respecto, el científico destacó que aún no se ha determinado si los compuestos orgánicos que se han detectado son de origen terrestre o marciano, pero existe una alta posibilidad de que sean elementos del planeta vecino, a pesar de sus bajas concentraciones presentes en las muestras.
No obstante, puntualizó, antes de emitir una confirmación se busca, a través de diversos estudios, descartar la posibilidad de que los elementos no se llevaron de la Tierra a Marte, a través del robot, lo cual se descifrará en los próximos meses.
"Hasta el momento se sabe que hay compuestos orgánicos pero no se sabe su origen, y si éstos fueran originarios de Marte, sería un hallazgo muy importante, pues se comprobaría que en dicho planeta existen los precursores que se requiere para originar vida", indicó.
Una vez que se haga esta comprobación se tendría que estudiar en adelante si es que los compuestos orgánicos fueron de origen químico, formados por procesos naturales tales como descargas eléctricas, por la caída de meteoritos que pudieron llevar estos elementos a Marte, o bien si fueron producidos por seres vivos.
Navarro acotó que se trata de una misión muy larga, por lo que para llegar hasta esos resultados es necesario esperar a que se lleve a cabo todo el proceso de estudio, el cual está apenas en su primera fase, dentro de la cual, aún falta probar un último instrumento.
Se trata de un taladro que perfora rocas, a través del cual se podrá analizar el material que contienen.
Por otro lado, indicó que durante las próximas semanas y a partir del próximo año y hasta dos años más adelante se continuará con las investigaciones pertinentes sobre la misión "Curiosity", mientras que en los siguientes seis meses se podrá contar con información interesante sobre los hallazgos.
Navarro recordó que su participación con la NASA se remonta al año 2002, cuando colaboró en un proyecto en el que se le pidió que buscara un lugar con las condiciones que más se asemejaran a la superficie del planeta Marte, un espacio árido y sin vida.
Para ese entonces se tenía conocimiento de que Marte era un desierto y en el planeta Tierra existen ecosistemas desérticos muy extensos, como el de Sonora, sin embargo, este lugar es muy húmedo y tiene mucha vegetación y no se parece mucho a lo que es planeta rojo.
No obstante, explicó, en el sur del continente americano y en la parte norte de Chile, se ubica uno de los desiertos más áridos del planeta, el de Atacama, por lo que se buscó aquí la región más hiperárida, que tuviera las características de Marte y que el científico encontró en el la zona de Yungay, en la que no hay agua líquida, ni vida macroscópica ni microscópica.
Gracias a este contribución, la NASA, volvió a invitar a Navarra a otro proyecto, en el que se proponía la misión de ir a Marte y buscar evidencia de compuestos orgánicos y de vida.
Ante los nuevos planes de la agencia espacial, el equipo de trabajo del científico propuso el diseño de un instrumento, un soporte que ayudaría al robot de la misión "Curiosity" en las investigaciones, llamada "Sample Analysis at Mars", SAM por sus siglas en inglés.
El soporte, que ayuda al análisis de las muestras obtenidas, se colocó a bordo del robot, que se lanzó en noviembre del año pasado y que llegó después de casi ocho meses y medio a suelo marciano y se posó en el Crater Gale.
A partir de ese momento se está buscando presencia de compuestos orgánicos, que den información sobre si hay o hubo vida en Marte.
Sobre su partición en el proyecto, expresó su gusto por ser parte de esta misión espacial, pues existen muchos científicos que estudian ciencias planetarias a nivel mundial, pero muy pocos de ellos tienen el privilegio de poder participar en un proyecto de esta envergadura.
Además, manifestó estar doblemente orgulloso por ser el único mexicano que participa como científico en la misión, dentro de un equipo de cerca de dos mil personas.
Es por eso, que alentó a la comunidad joven del campo de las ciencias para formar parte de futuros proyectos de la NASA, como el viaje tripulado que se planea para el 2030, "los niños de hoy, podrían participar de esta misión", concluyó. Notimex

Ciudad de México.













