El objetivo es asegurarse que ninguna de estas compañías utiliza sus productos como herramientas de espionaje dentro de las fronteras rusas.
La petición fue realizada formalmente por el ministro de comunicaciones ruso Nikolai Nikiforov a los responsables de Apple y SAP en Rusia, Peter Engrob Nielsen y Vyacheslav Orekhov, respectivamente, en un encuentro que mantuvieron los tres la semana pasada.
Rusia argumenta que quiere asegurase de que se respetan los derechos de los consumidores y de las empresas en relación con los datos privados guardados en los dispositivos que utilizan, así como garantizar la seguridad de los intereses nacionales, según informó la agencia Reuters.
Luego de recordar las revelaciones realizadas por el ex contratista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), Edward Snowden, sobre las actividades de espionaje realizadas por el organismo, el ministro de Comunicaciones expresó que en Rusia se cuestiona el problema de la confianza en el software y el hardware extranjero.
Desde que el espionaje saliera a la luz, los expertos han concluido que se han creado puertas traseras para que la NSA pudiera espiar a los usuarios de los dispositivos tecnológicos.
Rusia no es el único país que intenta poner coto al espionaje estadounidense.
China, Brasil, Alemania o India, entre otros, también revisaron sus políticas sobre prácticas tecnológicas en los últimos meses. Redacción

Moscú, Rusia. El paìs de Putin sigue en su cruzada tecnológica y tras legislar el veto a gigantes como IBM o Microsoft o convocar un concurso para tumbar la red de comunicaciones privadas por Internet Tor, ahora el Gobierno solicitó a Apple y SAP que les faciliten sus códigos fuente.













