En el marco de la Segunda Semana Nacional de Políticas ProConsumidor, organizado por la Profeco, De Swaan enfatizó que “no podemos seguir atorados en este debate de las elecciones versus los decodificadores, porque elecciones hay todos los años, ya sea locales o federales".
El llamado “apagón analógico” se refiere al momento en el que un país deja de transmitir señales analógicas en la televisión abierta, por lo que los usuarios que no cuenten con receptores que permitan la recepción directa o bien “cajas receptoras”, no podrán recibir señales digitales.
El presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) sostuvo que existen mecanismos eficientes y transparentes para entregar a los usuarios decodificadores que les permitan migrar de la señal análoga a la digital, y que no tienen por qué vincularse con un proceso electoral.
“La apuesta que tiene Cofetel es ejercer recursos con absoluta transparencia, con los mecanismos de rendición de cuentas que el Congreso quiera establecer, pero que las elecciones locales y federales dejen de ser un pretexto para no avanzar en la modernización de este país”, enfatizó.
Dijo que la Cofetel trabaja para que el próximo 16 de abril la ciudad de Tijuana tenga un “apagón analógico” exitoso y para que ello ocurra es necesario “destrabar” una serie de recursos de alrededor de 360 millones de pesos.
En mayo pasado, la Cofetel avaló iniciar una prueba piloto en Tijuana, Baja California, a fin de decretar el “apagón analógico” de esa entidad el 16 de abril de 2013, para continuar con un programa escalonado en donde las ciudades de México, Guadalajara y el centro del país concretarán dicha digitalización en 2014.
El resto de las entidades terminarán con este proceso en 2015 siempre y cuando la penetración de las señales digitales haya alcanzado al 90 por ciento de la población, pues en caso contrario la Cofetel podrá reprogramar la fecha del apagón. Notimex

Ciudad de México. El presidente de la Cofetel, Mony de Swaan, llamó al Poder Legislativo a no “atorar” el avance del “apagón analógico” de la televisión con restricciones a la entrega de subsidios que permitirían a los usuarios adquirir decodificadores de señal digital.













