Dejó en claro que la libertad de expresión no puede admitir distingos de acuerdo con el soporte que se utilice -tradicional o digital- ya que su fin es ampliar el conocimiento de lo público, de los derechos ciudadanos y de las libertades.
Al participar en las mesas redondas “Comunicación y democracia en el entorno digital: La agenda de la sociedad ante los nuevos poderes”, que organiza la AMEDI, resaltó que el desarrollo exponencial de los medios digitales y el uso de las redes sociales se vincula con el acceso limitado de los ciudadanos a los medios convencionales.
Argumentó que la verticalidad de los medios provocó que grupos y personas hayan recurrido no solo a expresarse a través de las redes sociales, sino también a crear espacios digitales y atender a la ciudadanía que no consideraba la radio o la televisión.
“Hemos pasado de la comunicación de masas a la autocomunicación de masas, como dos formas que coexisten y se articulan. Se ha transitado una comunicación potenciada por Internet que va de muchos a muchos con interactividad y espacios variables”, afirmó Martínez.
Y es que en los últimos años, dijo, en México la red ha representado una herramienta para el activismo, principalmente de las organizaciones civiles, para hacerse escuchar.
Ante situación, el especialista de la UAM Cuajimalpa indicó que de esta forma los medios de comunicación tradicionales se han visto orillados a incluir en su agenda de cobertura ciertos temas que de otra manera no tomarían en cuenta.
Sin embargo, el especialista alertó que la tentación del poder por controlar el entorno digital ha estado latente, debido a que varios gobiernos en el mundo han determinado regular restrictivamente.
Al respecto, consideró que la firma del acuerdo contra la falsificación (ACTA) por parte del gobierno mexicano, abre la puerta legal para controlar Internet y afectar preceptos constitucionales, como el derecho a la libertad de expresión, la privacidad y la certidumbre jurídica.
Por lo que expuso que pese a la complejidad, es necesario trazar sus contornos con suma cautela, ya que pueden abrirse las rendijas para justificar acciones censoras.
“Cuando el límite se convierte en restricción parcial por arzones de poder aparece la sombra de la cesura, pero cuando el llamado límite lleva el tamiz del autocontrol para salvaguardar el derecho de otras personas entonces si estamos hablando de un necesario recurso”, agregó Martínez.
En el evento organizado por la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), la investigadora de la UAM Cuajimalpa, Perla Gómez Gallardo, enfatizó que las redes sociales no se deben regular, “porque la lógica jurídica nos lleva a restringir”. Notimex

Ciudad de México. Regular la información en internet difícilmente generaría mejores contenidos en la red y en cambio significaría un daño a la vida democrática del país, aseguró el director de la Revista Mexicana de Comunicación, Omar Raúl Martínez Sánchez, al participar en el foro convocado por la AMEDI.













