Advirtió que de no insertarse en un esquema de financiamiento y de evolución tecnológica, México se convertiría en 15 años en un importador de todo, incluso de petróleo crudo.
Subrayó que es necesario que el país impulse la innovación, competitividad y la participación del sector social y privado, lo que permitiría abaratar los costos de energía eléctrica y gas, generar empleos, encontrar esquemas de financiamiento y asegurar la transparencia y la rendición de cuentas en el manejo de los hidrocarburos.
El senador del PRI indicó que en los últimos 10 años ha bajado la producción de petróleo de 3.5 millones de barriles al día a sólo 2.4 millones. “Eso significa que estamos perdiendo capacidad frente a otras naciones de América Latina que están incorporando tecnología y financiamiento”.
Dijo que Brasil y Colombia abrieron sus sectores aproximadamente hace ocho años para adquirir tecnología y recursos, por lo que su producción ha estado a la alza.
“México le vende la mayor parte de su petróleo crudo a Estados Unidos, país que está produciendo a tal prisa sus hidrocarburos, sobre todo en aguas profundas, por lo que en unos 12 años se prevé que deje de comprar energéticos a México”, advirtió.
Ante ello, subrayó que de no aprobarse las leyes secundarias en materia energética que concreten los cambios constitucionales, en ese lapso el país podría convertirse en comprador de petróleo crudo y no sólo de gasolina y gas a Estados Unidos.
“Ya tenemos signos muy preocupantes pues ya importamos el 50 por ciento de las gasolinas que se consumen en México”, indicó Burgos García.
Argumentó que en los últimos 15 años México pasó de importar el 3.0 por ciento al 36 por ciento del gas. “Significa que nos estamos quedando rezagados en producción, en explotación, en tecnología”.
Por otra parte, dijo el ex gobernador de Querétaro, si se abre el sector energético mexicano se generaría una mayor inversión, más recursos, más dinero para el Estado mexicano para que pueda apuntalar sus finanzas en infraestructura, aeropuertos, carreteras, hospitales, escuelas.
“No hay forma de apuntalar la infraestructura si no hay dinero. La única vía es el dinero. Y la otra es la generación de empleo, es decir esto tiene aparentemente un componente tecnológico, de apertura, pero el sentido de fondo es el sentido social. Es el gran problema de México”.
Burgos expuso que sin la reforma energética no podrán generar los empleos necesarios y por ende los recursos suficientes para las familias. Sumado a esto, dijo que se espera que la reforma energética permita abaratar los servicios en energía eléctrica y gas fundamentalmente.
Indicó que el gas en México es más caro que en Estados Unidos, por lo cual muchas empresas están optando por mudarse del otro lado de la frontera. La electricidad es 25 por ciento más cara aquí que en Estados Unidos.
“Si logramos producir electricidad y gas a menores costos podremos retener a esas empresas y atraer nuevas que generen empleos y recursos para el país. Esa es la prisa, es primeramente social y tecnológica en segundo”, resaltó.
El senador de la República consideró que México no puede darse el lujo de ver disminuida su producción de hidrocarburos y de electricidad, pues esto provocaría una mayor dependencia energética, la fuga de empresas y capitales, con lo que se recrudecerían los problemas sociales como el desempleo. Notimex

Ciudad de México. El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, Enrique Burgos García, aseguró que existe una urgencia de carácter social y otra en términos de tecnológica, por aprobar las leyes secundarias en materia energética.













