No se trata de exportar las franquicias que por tanto tiempo ha mantenido Nintendo como exclusivas, sino de crear una especie de sinergia entre sus consolas y los teléfonos o tablets, por medio de apps que ofrezcan un añadido a la experiencia de juego.
“Dada la expansión de los dispositivos inteligentes, naturalmente estamos estudiando cómo pueden usarse para acrecentar el negocio de los videojuegos. Pero no es tan simple como permitir que Mario se traslade a otra plataforma,” explicó el directivo
Agrego que la decisión de adaptar sus propiedades intelectuales a ecosistemas ajenos a los de Nintendo podría ser un riesgo contraproducente a largo plazo.
Las declaraciones de Iwata salen a colación ante el más reciente reporte fiscal de Nintendo, en el que el Wii U produjo pérdidas que ascienden a 336 millones de dólares.
El problema es que el bajo índice de ventas de la consola inició desde el lanzamiento, en noviembre de 2012.
Y aunque las ganancias que produce el 3DS escalan mes con mes, gracias a fuertes lanzamientos como The Legend of Zelda: A Link Between Worlds, no es suficiente para compensar los gastos multimillonarios detrás de la invención, manufactura y distribución del Wii U. Al Momento Noticias















