Consideramos que los problemas de “escasez de mano de obra” en China podrían volverse más recurrentes, y no ser un resultado de las fricciones a corto plazo en el mercado laboral que surgen tras el Año Nuevo Chino. Por el lado de la demanda, es probable que la demanda china de mano de obra no calificada se mantenga fuerte, apoyada por actividades económicas resistentes al cambio, y reubicaciones industriales dentro del país. Por el lado de la oferta, estimamos que la nueva oferta de mano de obra rural no calificada es limitada, dada la decreciente demografía china. Por lo anterior, anticipamos que el crecimiento de los salarios de trabajadores migrantes se mantendrá alto en los próximos años (15% o más al año): un ritmo mayor al de los clase-medieros urbanos, los cuales podrían ver una velocidad de crecimiento menor a la del PIB nominal. Asimismo, consideramos que la brecha de ingresos entre la clase media urbana y la mano de obra rural migrante se reducirá. La brecha de equidad regional entre la costa y el interior del país también disminuirá, en nuestra opinión, debido a la reubicación industrial hacia regiones internas menos desarrolladas.
El interior de China se une a la problemática laboral
El problema parece crecer cada año (exceptuando 2009, la crisis financiera), propagándose de la región costera de China al interior del país. En 2011, aquellas provincias internas (p.e., Sichuan al oeste, y Hubei en el centro de China) que tradicionalmente producen grandes flujos de trabajadores migrantes, ahora se esfuerzan por mantener a los trabajadores dentro de sus provincias. Los medios locales reportaron que, inmediatamente después del Año Nuevo Chino, los gobiernos locales comenzaron a distribuir publicidad de oportunidades laborales locales en la estación ferroviaria de Wuhan (ciudad capital de Hubei), la central de trenes más grande de China. 117 ferias de reclutamiento tendrán lugar, ofreciendo 240,000 empleos (70% en Wuhan y el resto en la región costera) del 9 de febrero al 11 de marzo. Grandes nombres de la industria manufacturera, como Foxconn, también instalaron puestos de reclutamiento para atraer a los trabajadores que habían planeado reubicarse en fábricas del delta del río Perla o el delta del Yangtze. Cifras de recursos humanos locales sugieren que al menos 80% de las fábricas han elevado los salarios un 15% después del Año Nuevo Chino. Sin embargo, continúa siendo difícil llenar todas las plazas disponibles.
Los orígenes de la escasez de mano de obra en China
Desde una perspectiva cíclica, el mercado laboral de China es, en general, fuerte, apoyado por una robusta economía doméstica y un mejorado panorama para la recuperación de la demanda externa. En 2010, en China se crearon 11.7 millones de nuevos empleos urbanos, contra los 11.0 millones generados en 2009.
A mediano y largo plazo, sugiere que la demanda de mano de obra para la manufactura y la construcción en las regiones internas está incrementando rápidamente, impulsada por reubicaciones industriales dentro del país y el gasto público orientado a mejorar la infraestructura de aquellos territorios.
Sin embargo, la clave de la escasez de mano de obra es principalmente de largo plazo y estructural: la decadencia de la demografía china. La nación ya enfrenta escasez de fuerza de trabajo en la manufactura y la construcción, a pesar de que su población en edad productiva (15-64) podría no alcanzar su nivel máximo sino hasta 2015. La población que podría integrarse a los pesados sectores de la manufactura y la construcción ha declinado desde el año 2000, y la población de entre 20-45 años se verá reducida en un 1.2% anual en la próxima década, conforme a nuestras proyecciones. La migración masiva de mano de obra excedente ha encubierto el problema de falta de trabajadores y ha mantenido los salarios a niveles artificialmente bajos. De acuerdo al National Bureau of Statitics, la mano de obra rural no-agrícola de China creció 5.4% en 2010, llegando a 242.2 millones de individuos (153.3 millones de trabajadores migrantes y 88.9 millones de trabajadores rurales no-agrícolas que permanecen en su región natal). Sin embargo, se estima que el excedente de mano de obra rural por debajo de los 40 años de edad es muy limitado.
Los salarios de la mano de obra rural no calificada incrementan rápidamente
La demanda y oferta de mano de obra en China sugiere que los salarios de los trabajadores migrantes podrían aumentar rápidamente, por encima del 15% anual en los próximos años: ritmo superior al de la clase media urbana, por el exceso de oferta que esta última presenta. Por lo anterior, consideramos que la brecha salarial entre la clase media urbana y la mano de obra rural migrante se reducirá. La brecha de equidad entre las regiones internas y la costa china también disminuirá, gracias a las reubicaciones industriales hacia territorios menos desarrollados del interior. Las estadísticas más recientes de la encuesta del National Bureau of Statistics apoyan nuestras perspectivas:
En 2010, los salarios de los trabajadores migrantes se elevaron 19.3% anualizado, alcanzando un promedio de $1,690 Yuan al mes, contra el incremento de 5.7% visto en 2009. En contraste, el aumento salarial promedio de todos los trabajadores no agrícolas de China podría rondar el 15%. Regionalmente, los salarios crecieron más rápidamente en los territorios centrales: 20.9% anualizado, llegando a $1,632 Yuan mensuales, mientras que los salarios de las regiones este y oeste aumentaron 19.2%, colocándose en $1,696 y $1,643 Yuan al mes, respectivamente.
La zona este de China aún tiene la mayor proporción de trabajadores rurales no-agrícolas: 162.1 millones, o 66.9% del total de trabajadores rurales no-agrícolas del país (+4.1%); pero el crecimiento poblacional de la mano de obra rural no-agrícola en China central y en la región oeste es sustancialmente más rápido que en la zona este: +7.2% (llegando a 41.0 millones, o 16.9% del total) y +9.1% (alcanzando los 38.5 millones, o 15.9% del total), respectivamente, en 2010.
La reducción de la brecha salarial entre la China urbana y la rural ya es observable. En 2010, por primera vez desde 1998, el incremento salarial de las familias rurales superó al de las familias urbanas. Los ingresos netos promedio per cápita del sector rural fueron $5,919 Yuan: un incremento nominal del 14.9% anualizado, y del 10.9% en términos reales. El salario nominal creció 17.9%, representando el 48.3% del aumento en los ingresos del sector rural de la población. En contraste, la renta disponible promedio per cápita de las familias urbanas fue de $19,109 Yuan: un incremento del 11.3% anualizado en términos nominales, y 7.8% en términos reales. De esta cifra, el crecimiento del salario nominal de los trabajadores urbanos representa el 10.7%.














