En última instancia, el impacto sobre el mercado dependerá de la magnitud de la intervención a mediano plazo. Es extremadamente difícil producir un estimado para sus efectos, puesto que depende del volumen de flujos de repatriación, y el compromiso del G7 de mantener el Yen. Sin embargo, los reportes indican que el primer día de la intervención fue sustancial.
Las reservas se dirigen al Tesoro
Los bonos del Tesoro estadounidense, propiedad de autoridades extranjeras, en custodia de la Fed de Nueva York parecen haber observado incrementos sustanciales en los últimos periodos de intervención. Es importante tener en cuenta que hay una tendencia generalizada al alza en las cifras, debida al incremento de reservas de divisas a nivel global; sin embargo, históricamente, meses de fuerte intervención japonesa se han reflejado en aumentos más significativos en las tenencias extranjeras de bonos del Tesoro de EEUU. Esto sugiere que la intervención se traduce en compra de bonos del Tesoro.
La compra de bonos del Tesoro se dará a través de cupones, probablemente en subastas
Contrario a la percepción generalizada, estimamos que cerca del 70% de las compras intervencionistas de 2003-2004 y septiembre 2010 consistió en cupones del Tesoro de EEUU (de más de un año), y el resto fue en letras (bills) del Tesoro. Esto también resulta congruente al observar la declinante oferta de letras del Tesoro y los rendimientos de dichos activos, cercanos al cero. Asimismo, históricamente, la mayor parte de las compras intervencionistas se han realizado en el mercado secundario; sin embargo, dada la frecuencia de las subastas, anticipamos mayor participación de dólares intervencionistas en ellas.
La sección de 2-10 años de la curva del Tesoro se beneficiará
Consideramos razonable asumir que los flujos intervencionistas ayudarán a reducir las tasas en la sección de 2-10 años de la curva, puesto que es probable que ahí se concentre la mayor parte de las adquisiciones. Obviamente, varios otros factores están en juego: los fundamentales de la economía y la actividad de la Fed encauzarán las tasas, independientemente de los flujos intervencionistas. Utilizando la experiencia de 2003-2004, estimamos que la actual sensibilidad de la prima a 10 años a un choque de demanda, causado por la intervención japonesa, sería de 20 puntos base por cada $100 mil mdd de intervención.














