Ciudad de México. Aunque existe un largo trecho por recorrer en el tema de equidad de género, lo cierto es que las mujeres representan una parte muy importante en el desarrollo de México. Su inserción al mercado laboral se ha incrementado constantemente en las últimas décadas al emprender nuevos negocios y ocupar puestos de relevancia en diversos sectores. Esto les permite apoyar de manera decisiva al gasto en casa y en muchos casos, ser jefas de familia.
La tasa de participación laboral femenina en México corresponde a un 45 por ciento del total de mujeres frente a un 81 por ciento para hombres. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, las tasas de participación son más altas para las mujeres jóvenes, en plena etapa reproductiva y una mayor carga de cuidado infantil, llegando a un 55 por ciento para aquellas que tienen entre 25 y 34 años.[1]
“Para la mujer moderna, es fundamental alcanzar la independencia financiera y personal respecto a la pareja. Cada vez es más común encontrarnos con matrimonios donde la responsabilidad económica recae en ambas partes, dando como resultado relaciones más saludables emocional y financieramente” menciona Lupita Huerta, Directora Actuarial de Seguros Monterrey New York Life.
Aún cuando en varios casos son ellas solas las que llevan la responsabilidad de los hijos, las mujeres siguen destacando en el ámbito laboral. Según el censo de población 2010 realizado por el INEGI, en nuestro país hay 57 millones de mujeres; un 10 por ciento de esta cifra (5.3 millones) son madres solas por diversas causas como divorcio, separación o soltería. Más del 70 por ciento de éstas, trabaja para sacar a sus familias adelante.
Las mujeres han aumentado su participación en actividades económicas, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2010, hay dos millones 117 mil empleadores, de los cuales 404 mil 790 son mujeres. En este sentido, el Programa Nacional de Financiamiento a Microempresarios, en 2010 otorgó casi 500 mil créditos de los cuales el 87 por ciento fueron solicitados por mujeres; la coordinación del programa señala que este comportamiento apunta a una feminización de la economía.
“Las mujeres desempeñamos roles trascendentales para la economía del país, por ello es importante contar con protección financiera diseñada especialmente para acompañarnos en las diversas etapas de nuestro desarrollo personal y profesional, tal es el caso de Vida Mujer, un seguro de vida que protege de los riesgos ante los cuales las mujeres estamos más expuestas”, señaló Lupita Huerta.
Este plan otorga cobertura al detectarse ciertos tipos de cáncer femeninos como mama y útero. Asimismo, Vida Mujer da protección contra complicaciones del embarazo, invalidez, parto prematuro o múltiple e incluso cobertura por viudez.
La asegurada recibe a partir del quinto año de contratación de la póliza, un anticipo del 15% de la suma asegurada y a su término, una vez cumplidos los 20 años de contratación, recibirá el 115% de la suma total asegurada. En caso de contraer matrimonio, la beneficiaria recibe por adelantado 10% de la suma asegurada, de igual forma al tener un hijo se le entregará 5% de la suma total contratada.
“La mujer necesita herramientas que le ayuden a alcanzar sus objetivos de vida: a educar a sus hijos, a comprar su casa, a protegerse de gastos derivados de enfermedades y a ahorrar para el retiro, sin depender de terceros. Vamos avanzado en ese camino y por ello es necesario conocer estas soluciones financieras que permiten disfrutar la vida”, finalizó Lupita Huerta.
Durante 2011 Great Place to Work en coordinación con el Instituto Nacional de las Mujeres, reconocieron la política de equidad de género de Seguros Monterrey New York Life al incluirlo dentro del ranking de Las Mejores Empresas para Trabajar en Equidad de Género. Redacción