Así lo precisó Consultores Internacionales S.C. (CISC), al destacar que la inversión en CTI es claramente un atajo al desarrollo para alcanzar la prosperidad y la equidad social, pues se han convertido en un medio para el crecimiento por excelencia.
Consideró que consolidar al conocimiento y la innovación como atajo al desarrollo requiere diseñar e instrumentar políticas públicas viables, de mediano y largo plazos, con una agenda acciones firmes y contundentes.
En el análisis titulado “Ciencia, Tecnología e Innovación: ¿Una agenda de acciones o de peticiones?”, detalló que en fechas recientes se conjuntó un grupo de instituciones académicas, científicas y empresariales con el presidente electo, Enrique Peña Nieto.
En el encuentro le presentaron el documento “Hacia una Agenda Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación”, con la intensión de lograr un compromiso de apoyo en el marco de la política pública del nuevo gobierno que les permitan desarrollar sus fines y lograr una mayor cantidad de recursos que puedan destinar a sus actividades.
Es de esperarse, confió, que este nuevo esfuerzo si alcance los objetivos, pero para ello debe quedar claro que el documento presentado se inserta en un proyecto de mayor alcance: el conocimiento y la innovación como atajo al desarrollo sustentable e incluyente de México.
La empresa de consultoría consideró que la organización institucional que encabece esta agenda de acciones debe ser la más apropiada y no una Secretaría, ya que sólo burocratizaría la gestión.
Estimó que el compromiso del nuevo gobierno es crear una Fundación para la Innovación, la Ciencia y la Tecnología, herramienta que tendría mayor margen de maniobra en la instrumentación de la política, pues podría convocar y comprometer a todos los sectores.
No obstante, acotó, no quedan claros los beneficios del aumento de 1.0 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en inversión al sector, por lo que es fundamental que se identifiquen y cuantifiquen los logros esperados en términos sociales y de mejora de la calidad de vida de la sociedad.
“El mensaje debe ser que incrementar la inversión en el sector al 1.0 por ciento PIB es sólo el medio y no la meta”, subrayó la consultora.
Lo importante, agregó, es tener definida la base de acciones que establezca en qué se invertirán los recursos, lo cual debe responder a un objetivo claro y a una visión de país bien consensuada, no se trata sólo de pedir más recursos, sino de saber qué hacer con ellos.
Apuntó que la visión de futuro es avanzar hacia una efectiva y consistente modernización de la sociedad y de la economía considerando el valor intrínseco de la ciencia, tecnología e innovación y su indudable impacto en el desarrollo social, cultural y económico del país.
“Debe ser pues una prioridad el Estado Mexicano que tiene la responsabilidad de constituirse en su principal garante y promotor. El nuevo gobierno debe entenderlo así si quiere lograr el éxito. No tenemos la menor duda es el momento de actuar, México lo merece y lo necesita”, comentó la firma. Notimex

Ciudad de México. Ante un entorno de fragilidad económica y alta competencia, el fortalecimiento de la inversión en Ciencia, Tecnología y en Innovación (CTI) debe dejar de verse como un lujo, y ser considerado como una auténtica necesidad.













