Según una encuesta que la empresa realizó, 98% de ejecutivos de diversas industrias actualmente dan mayor importancia a la gestión del riesgo en sus empresas y los costos que esta área puede llegar a ahorrar para el negocio, de la que le daban hace dos años.
La tercera edición del Reporte Global de Gestión de Riesgo de Accenture se basó en una encuesta realizada a 446 ejecutivos con poder de decisión sobre gestión de riesgos en organizaciones y empresas de industrias como seguros, banca, energética, salud y mercados de capital y de subsectores de servicios públicos como administración gubernamental y servicios de correos. Entre las regiones en donde se aplicó la encuesta, están Europa, Norteamérica, América Latina y Asia Pacífico.
Entre los principales hallazgos del estudio, se resalta que los ejecutivos anticipan que las siguientes presiones externas aumentarán en los próximos dos años: riesgos legales (62%), riesgos del negocio relacionados con los márgenes, volúmenes y demanda (52%), requerimientos regulatorios (49%), riesgos de mercado (47%), riesgos crediticios, estratégicos y operacionales (46%) y riesgos políticos (39%).
Igualmente, se señala que 96% de las compañías hoy en día cuentan con un Director de Gestión de Riesgo (Chief Risk Officer, CRO, por sus siglas en inglés). De estos CROs, el 81% sostienen discusiones directas con la junta de consejo de su empresa de manera regular, mientras que el 96% de éstos les reportan directamente a los Directores Generales.
“Una cosa es identificar un riesgo, y otra muy distinta es detectar cuando éste se está materializando. La importancia del área de gestión de riesgo radica en que es aquella que permite o autoriza la ejecución de proyectos que pueden mejorar la rentabilidad del negocio e inhibir una contingencia. Es por ello que hoy en día la gestión de riesgos tiene un papel definitivo en la toma de decisiones, sobre todo para lo que se refiere a presupuestos, inversiones y estrategias”, señaló Alessandro Rosa, Director General de la unidad de industria financiera de Accenture México.
A pesar de esto, de acuerdo con Accenture, aún queda espacio para mejorar la gestión del riesgo. Únicamente al 8% del total de la encuesta, se le puede identificar como organizaciones “Risk Masters” o expertas en riesgo, que son aquellas con capacidades muy altas en el manejo del mismo. Este tipo de organizaciones tiene áreas de riesgos con más involucradas con la junta directiva de su empresa, menos impedimentos para la toma de decisiones, equipo con altas capacidades y manejo óptimo de herramientas como analytics y big data.
Sin embargo, la importancia de esta área en todas las compañías se refleja en el hecho de que 53% de los encuestados señala pretender incrementar el presupuesto para riesgo en los próximos 2 años; 45% apunta a que mantendrá el presupuesto para dicha área en niveles elevados y sólo el 2% dice tener planeado reducirlo. Por otro lado, 84% de los participantes en la encuesta, señala que las funciones de gestión de riesgo están completamente integradas con la planeación estratégica en la toma de decisiones.
Para construir un proceso efectivo de gestión de riesgo es necesaria la utilización de herramientas como data analytics. Sin embargo, en este sentido el principal obstáculo es la falta de personal adecuado y con la habilidad de desarrollar modelos analíticos, señaló el 50% de los encuestados. Entre las principales dificultades para el desarrollo de talento se encuentran: la escasez de personal con habilidades necesarias (54%), la debilidad en la estrategia de reclutamiento que tienen las empresas (50%) y la poca capacidad de los programas de retención que se desarrollan (40%), entre otras. No obstante, el 58% de los encuestados reporta haber crecido su equipo de gestión de riesgo en el último año.
En este sentido, Accenture plantea 4 pasos que las empresas deben tomar para hacer las cosas distintas en lo que se refiere a la gestión de riesgos:
1. Desarrollar equipos con capacidades óptimas, que puedan manejar las herramientas a la perfección.
2. Desarrollar capacidades de acuerdo a los riesgos previstos para el futuro, no sólo a los que se están presentando ahora.
3. Controlar la regulación por medio de un lente transformacional. El marco regulatorio debe servir más como un apoyo que como un impedimento; los equipos de riesgo deben estar preparados para desarrollar estrategias que hagan esto posible.
4. Desarrollo del “elemento humano” de la tecnología de riesgo comoanalytics y big data. Es decir, utilizar las herramientas de manera que puedan resolver problemas y sean verdaderamente productivas.
“Hoy en día, vemos que las empresas le dan cada vez mayor importancia a la gestión del riesgo en su toma de decisiones y, por tanto, aumentan las inversiones que hacen para tener cada vez mejores equipos de riesgo. La clave está en convertir las inversiones y capacidades en resultados, por medio de la construcción de un equipo de riesgo que entienda el negocio y entregue soluciones por medio del uso de las herramientas que hoy nos proporciona la tecnología”, finalizó Rosa. Redacción C21

Ciudad de México.













