Para Jobs, la forma en que un producto se veía, sentía y respondía se impuso a las simples especificaciones técnicas. Mientras los fabricantes de PC buscaban procesadores más rápidos, Jobs quería un diseño más inteligente y minimalista.
Un ex empleado de Apple recuerda haber estado en una junta con Jobs, quien reflexionaba sobre la apariencia de los Mini Cooper (un ex colega los vendía en esa época).
"Finalmente decidió que eran ‘cool' porque eran pequeños", afirma. "Steve dijo que él sabía que Apple tenía que hacerse una compañía buena en el trabajo del metal. Muchos fabricantes de computadoras estaban utilizando plástico en esa época, pero él sabía que para poder hacer productos pequeños, se tenía que trabajar el metal muy, pero muy bien".
La apuesta rindió frutos: las computadoras de Apple hechas de titanio con aluminio se volvieron un éxito de ventas. Modelos de MacBook Air han sido puestos como ejemplo de la intersección ideal entre diseño, precio y desempeño. CNNExpansión

Ciudad de México.













