La economía mundial continúa creciendo a buen ritmo, y aunque las áreas más dinámicas continúan siendo las economías emergentes, durante los últimos meses ha aumentado la perspectiva de crecimiento de las economías avanzadas, en especial Estados Unidos y algunos países del centro de Europa. BBVA Research prevé que la economía mundial experimentará una ligera desaceleración hasta niveles del 4,4%, tanto en 2011 como en 2012.
Los precios de las materias primas se han incrementado de manera generalizada en los últimos meses, aunque en gran parte debido a factores de corto plazo, entre ellos perturbaciones meteorológicas y la entrada de flujos de inversión hacia los mercados de materias primas dada su condición de activo financiero. “En adelante, cuando se normalicen esos factores de corto plazo, esperamos que los precios de las materias primas en general se estabilicen en torno a los niveles actuales, lo que limitaría la presión sobre los índices de inflación globales”, aseguró Jorge Sicilia.
Las economías emergentes continuarán enfrentando riesgos de sobrecalentamiento, en la medida que la demanda interna permanezca muy robusta hacia delante y se incrementen los flujos de entradas de capitales. Esto, en su opinión, no hará sino aumentar los dilemas de política económica que ya enfrentan las autoridades de esas economías, entre contener las presiones de demanda por un lado y evitar mayores entradas de capitales y la rápida apreciación de sus monedas por el otro.
El crecimiento que registrará este año América Latina estará impulsado por el fuerte dinamismo de la demanda interna, especialmente de la inversión en capital fijo que aumentará casi 8% para el conjunto de la región. En Chile, Colombia, Perú y Uruguay se proyectan crecimientos de dos dígitos para esta variable (entre 10 y 15%) con un fuerte protagonismo de la Inversión Extranjera Directa en minería y energía, así como por inversión pública y privada en construcción de vivienda e infraestructura. En los dos primeros la reconstrucción de infraestructuras dañadas por desastres naturales recientes jugará un papel muy importante.
De acuerdo con los pronósticos de BBVA Research, Chile, Colombia, Panamá, Perú y Uruguay mostrarán aumentos del PIB por encima del 5%, mientras que los dos gigantes regionales, México y Brasil, crecerán ligeramente por encima del 4%.
En la presentación del informe ‘Situación Latinoamérica’, Joaquín Vial advirtió que el sobrecalentamiento es el principal riesgo que enfrenta la región. Al respecto indica que Argentina y Venezuela enfrentan una situación de sobrecalentamiento desde hace algunos años y que Brasil, Chile y Perú se ubicarán ligeramente por encima de su PIB de tendencias a fines de año, mientras que Colombia y México todavía tienen espacios para crecer antes de alcanzar su potencial.
Inflación controlada
“El mayor riesgo de desviación de nuestras previsiones es un aumento acotado de la inflación. Creemos que de ocurrir la desviación será limitada, ya que la gran mayoría de los países y sus bancos centrales han invertido muy fuertemente para ganar credibilidad en su compromiso contra la inflación, por lo que si ella aumenta no nos cabe duda que los tipos de interés oficiales van a subir y ayudarán a frenar las presiones de demanda. En ese contexto y ante el riesgo de mayor apreciación, creemos que también los gobiernos van a colaborar con ajustes fiscales, como ya lo ha hecho Brasil”, señaló el economista jefe de BBVA América del Sur.
No obstante, ve con preocupación que se pueda producir una apreciación excesiva de las monedas en términos reales que podrían poner en peligro la sostenibilidad de las cuentas externas a largo plazo. Vial ve muy posible que, ante nuevas tensiones cambiarias por mayor restricción monetaria, los bancos centrales y gobiernos intensifiquen o impongan controles de capitales.
Al respecto explicó que un factor clave para mantener las tasas de inflación bajas en 2010, fue la apreciación que experimentaron la gran mayoría de las monedas latinoamericanas. Tres factores impulsaron este proceso: los activos de la región recuperaron muy rápido su valor, diferenciales crecientes de tipos de interés y altos precios de productos básicos. Pero en 2011, al consolidarse la estabilización de las monedas, la contribución de este factor al control de la inflación va a ser menor.
Por otro lado, afirmó que no se ven esfuerzos de ajuste en materia de política fiscal, con la excepción de Brasil. Si bien su ejemplo podría ser seguido por Chile y Perú, no se perciben señales de que ello vaya a ocurrir en el corto plazo. Además, estimó que la gran mayoría de los países de la región podría resistir una caída de precios de productos básicos del orden de 33%, sin entrar en crisis cambiarias o fiscales. Redacción














